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Antigua Ciudad Maya y Bosques Tropicales protegidos de Calakmul

Antigua Ciudad Maya y Bosques Tropicales protegidos de Calakmul

Campeche (México)

Contrapeso de Tikal


Una gran selva cubre el centro de la península del Yucatán. Esta es cortada por la frontera entre Guatemala y México. Del lado del primero queda la selva del Petén, en medio de la cual está la ciudad maya de Tikal. Del lado mexicano se encuentra la Reserva de la Biosfera de Calakmul. Cuenta con 7.300 kilómetros cuadrados y su nombre procede de otra ciudad maya. Este sitio arqueológico, a solo 35 kilómetros de la frontera con Guatemala, era un desconocido hasta hace poco. Hoy sabemos que fue una de las principales urbes de las tierras bajas, llegando a contar con 50.000 habitantes. Fue la capital del conocido como Reino de la Serpiente, que se extendió en un radio de hasta 150 kilómetros con ciudades satélite como El Mirador y controló cerca de dos millones de mayas. Durante el periodo clásico, que va del año 250 al 900, hubo un momento en el que Calakmul llegó a hacer frente al incontestable dominio de Tikal. No solo estaban en juego los recursos, sino la hegemonía ideológica: Calakmul representaba al maya clásico frente al aperturismo hacia Teotihuacán de Tikal. Sumida en la jungla durante siglos, entre sus ruinas se alza una de las pirámides más espectaculares de esta cultura.

Estructura I de Calakmul, su mayor pirámide

Hay constancia de ocupación en Calakmul desde el preclásico medio, en torno al primer milenio a.C. La ciudad era entonces vasalla de otras como El Mirador o Nakbe, que luego estarían a su servicio. Al empezar el periodo clásico, la hegemonía regional corresponde sin duda a Tikal. Sin embargo, a mediados del siglo VI y durante todo el VII, Calakmul desafió este dominio con la dinastía Kaan, la serpiente, al frente. Calakmul consiguió revertir la fidelidad de ciudades satélite de Tikal como Caracol y Dos Pilas, que infringieron a Tikal algunas derrotas. Este dominio fue extendido por Calakmul hacia el oeste, donde derrotó en dos ocasiones a Palenque. El apogeo llegó con el rey Yuknoom Che’en II: Calakmul controla buena parte del Yucatán. Sin embargo, Tikal no fue nunca ocupada del todo, solo debilitada. En el 695 se recuperó e infligió una dura derrota que acabó con el control de Calakmul. Perdieron buena parte de sus aliados, aunque aún conservó cierta influencia y, por ejemplo, prestó ayuda a Quiriguá en su independencia de Copán.

Entre los siglos IX y X no importaron vencedores y vencidos. Tanto Tikal como Calakmul fueron progresivamente abandonadas sin razón aparente en lo que se conoce como el gran colapso maya. La selva es tan impenetrable aquí que durante toda la era colonial Calakmul pasó inadvertida. Fue el biólogo Cyrus Lundell, trabajador de una empresa que buscaba explotar el árbol del chicle, quien se topó con las ruinas en 1931. Él le dio su nombre: dos pirámides adyacentes. Rápidamente se informó al gran especialista del mundo maya, Sylvanus Morley, que se encontraba en Chichen Itzá. Este se acercó a investigar las numerosas estelas encontradas, pero las labores se detuvieron en 1938. Habría que esperar a los años 80 para saber más de Calakmul. La Universidad Autónoma de Campeche y el Instituto Nacional de Antropología e Historia se han encargado de investigar las 117 estelas que han desvelado el pasado de la ciudad.

Estructura VI de Calakmul

Calakmul se encuentra sobre un promontorio aplanado artificialmente. Está rodeado de una ciénaga estacional, El Laberinto, que con un sistema de canales y reservas y rodeada de tierras fértiles fue la clave para domesticar la compleja selva y permitir la vida. Se han identificado más de 6.000 estructuras, de estilo Petén principalmente, en unos veinte kilómetros cuadrados de jungla. Dos de estos suponen la zona monumental, con unos mil edificios. Estos números igualan a Calakmul con Tikal. También sus pirámides son equiparables. La estructura 2 tiene 45 metros de altura y 120 de lado. Fue construida durante siglos y coronada con un palacio en la cima. Desde aquí se ve la gran plaza y la acrópolis a su lado. El uso de suave caliza para las esculturas ha erosionado la mayor parte de estas, pero en Calakmul hay unos interesantes frescos con escenas cotidianas del mercado y cerámica muy valiosa.

La carretera 186 atraviesa la Reserva de la Biosfera de Calakmul por el norte, pero de ahí a las ruinas aún queda un largo trecho por pistas de tierra. Estas son impracticables en época de lluvias, así que es imprescindible visitar el sitio entre diciembre y mayo. El viaje a Calakmul hace no mucho era toda una aventura, pero cada vez es más asequible. Ahora es factible hacer el viaje al sitio en un solo día, aunque hay que alojarse cerca: Xpujil es la mejor opción. Se puede ampliar el viaje haciendo noche en Calakmul, donde tendremos que acampar. Esto nos permitirá ver algún sitio arqueológico menor y hacer trekking por la selva. En cualquier caso es mejor contratar algún tour especializado. En Calakmul hay un modesto, pero recomendable museo.

Fotos: PashiXDaniel Mennerich

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