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Antiguo sitio agrícola de Kuk

Antiguo sitio agrícola de Kuk

Tierras Altas Occidentales (Papúa Nueva Guinea)

Agricultura propia


El consenso histórico establece los fértiles valles del Levante asiático como el lugar donde el Homo Sapiens inventó la agricultura, probablemente el cambio más cualitativo e influyente en nuestra historia. Aunque esta invención se propagó desde aquí, existieron regiones donde la agricultura llegó no por préstamo cultural, sino como una invención completamente independiente. El caso de América es el más obvio, pero en las tierras altas de Nueva Guinea sucedió lo mismo. Esta isla, a medio camino de Oceanía, tiene una cordillera central que la atraviesa de oeste a este. Por su altitud y clima es una zona idónea para las abundantísimas plantaciones de café y té que hay allí. Hace mucho tiempo, la agricultura no estaba orientada a la exportación, sino que se inventó para mejorar la seguridad alimenticia de los antiguos clanes allí presentes. Durante unos 10.000 años, las técnicas del sitio agrícola de Kuk cambiaron muy paulatinamente y dejaron tras de sí uno de los primeros paisajes culturales de la humanidad.

Sitio agrícola de Kuk

Las zonas altas de Papúa fueron pobladas hace al menos 25.000 años por recolectores que se aprovechaban de la abundante flora silvestre de las zonas pantanosas. Los arqueólogos no se ponen de acuerdo con las fechas, pero podemos afirmar que, entre 7.000 y 10.000 años atrás, los habitantes empezaron a trabajar la tierra para asegurarse el alimento. Estas remotas regiones no fueron descubiertas por Occidente hasta el siglo XX, por lo que se mantuvieron al margen de innovaciones tecnológicas. Fue el australiano Mick Leahy el que exploró la zona en los años 30 y demostró equivocadas las teorías que aseguraban que esta zona, el valle de Wahgi, estaba deshabitada. Hubo que esperar a los años 70 para que la Australian National University iniciara unas cortas, pero intensas labores de arqueología. Lo hicieron en Kuk, una depresión a unos 1.500 metros de altitud. En el pasado fue un lago y se convirtió en un fértil abanico fluvial atravesado por un arroyo.

Este arroyo fue la clave de Kuk, pues los habitantes lo dividieron en varios brazos para irrigar toda la depresión. Se han descubierto diques de 9.000 años de antigüedad y pruebas de la agricultura de dos plantas: el taro, del que se aprovechan tallo, hojas y peciolo, y el tubérculo ñame. Además, salieron a la luz aperos como palos para cavar y piedras de moler para tratar el taro. Unos 3.000-6.000 años después, la zona había sido totalmente dominada con un avanzado refinamiento de los sistemas de irrigación. Es entonces cuando se introducen dos nuevas especies: el plátano y la caña de azúcar. Especialmente relevante es el primero, que tiene en Kuk su prueba de domesticación más antigua. Se estima que desde aquí se exportó su plantación, junto a la del ñame, por toda Oceanía. Hasta los años 60, en Kuk dominaron los minifundios. Entonces, la zona se cubrió de plantaciones de té, pero el trabajo arqueológico animó a devolver el carácter familiar de Kuk. Lo que sigue pendiente, eso sí, es una mayor investigación.

Zanja arqueológica de la estatigrafía de Kuk

El cambio del paisaje comprende tres tipos de modificaciones: grandes canales divisores de agua y pequeños y grandes canales de riego. Los primeros permitieron extender la zona cultivable para abarcar todo el abanico fluvial de la depresión. Los segundos van rodeando las distintas fincas cultivadas para encontrarse al final con los grandes canales de agua. Los arqueólogos fueron capaces de estudiar las distintas capas de barro que hay en los canales para estudiar cada época independientemente. Se sabe así también que el plátano y ñame eran plantados en las zonas más elevadas de los túmulos de sustrato, mientras que el taro, más necesitado de agua, se plantaba cerca de los canales. Fuera ya del terreno cultivado, los pastos dieron alimentado a la ganadería, introducida posteriormente.

Kuk está muy cerca de Mount Hagen, tercera ciudad del país. Está servida con el aeropuerto de Kagamuga, pero en ocasiones este cierra por las condiciones climáticas. Esta región es verdaderamente peligrosa, pues las zonas altas de Papúa alojan multitud de etnias y clanes permanentemente enfrentados entre sí. Es mejor ir siempre con guía y a este le tendremos que convencer de ir hasta Kuk en 4×4. No es una zona que reciba turismo ni arqueólogos: actualmente es una zona de cultivos más, aunque los restos de los trabajos de los arqueólogos se respetan bastante. Si queremos aprender más del sitio tendremos que ir a Goroka, algo más turística, en cuyo museo de JK McCarthy hay artefactos de Kuk. En Mount Hagen se celebra anualmente un colorido festival étnico o singsing en el que se reúnen las etnias y hay demostraciones de danza y música. Sucede en agosto, que coincide con la mejor época en la que ir, aunque durante todo el año la lluvia está asegurada.

Fotos: Russell BlongPhilip Hughes

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