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Assur (Qal’at Sherqat)

Assur (Qal’at Sherqat)

Saladino (Irak)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 2 03, 2016
  • Categoría:

No solo asirios


El imperio asirio fue uno de los más importantes de Mesopotamia durante casi dos milenios, durante el periodo que va aproximadamente del 2.500 a.C. al 605 a.C. Precedido por los sumerios, acadios, Ur y otros se asentó en la parte alta del valle del Tigris y Éufrates durante la Edad del Hierro tardía y la Edad de Bronce. Como pueblo progresaron técnica y socialmente y en algunos momentos dominaron territorios que iban desde la actual Turquía hasta la India. A orillas del Tigris, cerca de la confluencia con el río Pequeño Zab, la agricultura se beneficia de su localización a medio camino entre el regadío y el secano. Ahí es donde se asentó Assur, la que fue ciudad más importante de los asirios y la que le da el nombre a este antiguo pueblo.

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Soldados delante de varios arcos de Assur

La fundación de Assur precede a la misma independencia de los asirios. Su origen es sumerio y tiene la friolera de 5.000 años aproximadamente. Con el paso de los siglos fue ganando relevancia y ya era un importante centro de comercio de lana y hojalata con los acadios. Allá por los siglos XXIV a XXII a.C., la tercera dinastía de Ur tomó el relevo y construyó los primeros edificios que aún permanecen, con el rey Ushpia. Shamshi-Adad I, responsable de la construcción del zigurat, realizó el primer intento de independencia, pero primero los babilonios y luego los Mitani consiguieron subyugar a la ciudad. Ashur-uballit I sí que lo consiguió y Assur se convirtió en la capital de los asirios de los siglos XIV a IX a.C. En este apogeo los asirios se expandieron a ambos lados y tuvieron un profundo programa constructor, sobre todo con Tukulti-Ninurta I y Tiglathpileser I.

Con Ashurnasirpal II la capital cambió a la ciudad de Kalhu, pero Assur conservó su relevancia como centro religioso y lugar de coronación y mausoleo de reyes. Tras siglos de gloria, el imperio asirio cayó en el siglo VII a.C. y Assur fue reducida a escombros en el 612 a.C. Aun así, la ciudad no fue eliminada y los asirios que quedaron la levantaron paulatinamente. Entramos en el periodo neoasirio, el periodo Parto. De esta época son la mayor parte de los edificios residenciales privados que hay en la ciudad y el último templo fechado, al lado del zigurat. La ciudad cayó definitivamente en el siglo III. Lo hizo solo de manera oficial, porque las evidencias arqueológicas y numismáticas indican que la zona fue habitada hasta el siglo XIV.

Dos estatuas procedentes de Assur en el museo de Pérgamo (Berlín)

Dos estatuas procedentes de Assur en el museo de Pérgamo (Berlín)

Lo que podemos ver ahora son distintas capas superpuestas con cada etapa de esta larga historia. La ciudad estaba doblemente amurallada y tenía un foso. En su interior hay dos zonas, la norte, que es más antigua, y la sur. El templo de la diosa Ishtar es de las primeras construcciones y es testigo de la época de dominación acadia. El zigurat y el templo de Ashur, principal dios asirio que dio nombre a la ciudad y por tanto a su pueblo, son las construcciones más relevantes. Los restos residenciales son también un fantástico legado arqueológico, porque permitieron saber cómo vivía la gente corriente, no solo la alta sociedad, en esta época y lugar de la humanidad. Las casas se construían en adobe, aunque tenían una base de piedra. Muchas tumbas fueron inhumadas para conocer los ritos de enterramiento y la religión. Esta investigación reveló que en el caso de los asirios hubo una etapa cristiana ya en nuestra era.

Muchas de las piezas y artefactos encontrados en Assur están repartidos por museos de todo el mundo, especialmente el museo Pergamon de Berlín. Los alemanes dirigieron la primera investigación arqueológica en Assur en 1900 de la mano de Friedrich Delitzsch, que fue sucedida por la Deutsche Orient-Gesellschaft, especializada en fomentar el estudio de la zona. Entre otras cosas, encontraron más de 16.000 tablas de arcilla con escritura asiria de distintas épocas que permitieron desgranar la historia de Assur. A finales de los 80, la Universidad de Múnich realizó la última investigación arqueológica. La suerte quiso que fuera justo antes de que la historia del moderno Irak entrara en su etapa más oscura. La imagen de las ruinas de Assur en los últimos años está marcada por la presencia de soldados estadounidenses y milicianos fundamentalistas. Obviamente, es una parte del mundo que solo puedes conocer si eres una de las dos cosas. Si visitar Irak ya es una temeridad, Assur está situado en la zona norte, especialmente conflictiva y en guerra abierta. Por esto precisamente la prioridad es su conservación, aunque casi podríamos hablar de pura supervivencia.

Foto: The U.S. Army / Tilemahos Efthimiadis

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