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Centro del Centenario de Wroclaw

Centro del Centenario de Wroclaw

Baja Silesia (Polonia)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 19 10, 2016
  • Categoría:

Hormigón a prueba


A comienzos del siglo XX, el uso de hormigón armado fue una de las innovaciones arquitectónicas más reseñables. Marcó todo un nuevo estilo, el modernista, con sus distintas ramificaciones. En la ciudad de Wroclaw, en el oeste de Polonia, se encuentra uno de los mejores ejemplos. La compleja historia de esta ciudad la sitúa dentro de Prusia en aquella época, cuando la ciudad se llamaba Breslavia. Max Berg fue nombrado oficial senior de edificios de la ciudad a comienzos de siglo. Berg era de Pomerania y se formó en la universidad técnica de Berlín, donde recibió varias influencias. Construyó otros edificios modernistas, pero el Jahrhunderthalle o Hala Stulecia fue su obra maestra. Construido en 1913, se convirtió en un ejemplo temprano en el uso del hormigón armado, por lo que sirvió de ejemplo para otros edificios a lo largo del siglo.

Interior de la cúpula del Centro del Centenario de Wroclaw.

Interior de la cúpula del Centro del Centenario de Wroclaw.

Wroclaw es la capital histórica de la región de Silesia. Esta región ha cambiado tantas veces de mano como el origen de sus habitantes. A orillas del río Odra desde el siglo VI, ha sido parte del reino de Polonia, ducado de Silesia, Reinado de Bohemia, Sacro Imperio Germánico, Imperio Austria y Prusia. A comienzos del XIX, Napoleón tomó el gobierno. Sin embargo, Federico Guillermo III de Prusia convirtió a la entonces Breslavia en adalid de la resistencia tras su proclamación An Mein Volk. Esta tuvo su éxito en 1813 tras la batalla de Leipzig. Sin embargo, las reformas napoleónicas transformaron a la ciudad durante todo el siglo XIX. Se secularizaron muchos edificios, se nivelaron las murallas y la ciudad viró hacia la industria, el comercio y el conocimiento tras la apertura de la universidad tecnológica. Incorporada a Alemania tras la unificación de 1871, la ciudad era la punta de lanza del país en el este. Sin embargo, el tratado de Potsdam tras la II Guerra Mundial cambió las tornas. El escaso 10% de polacos residentes en Breslavia creció hasta convertirse en mayoría cuando la ciudad se otorgó a Polonia.

El Centro del Centenario fue un proyecto germánico que celebraba el centenario de la victoria frente a Napoleón. El ayuntamiento de Breslavia decidió en 1910 que necesitaba una obra pública a la altura del Festhalle de Frankfurt. Intentó recibir fondos estatales, pero casi todo salió de sus propias arcas. Berg fue el responsable del edificio central, pero Hans Poelzig tuvo también mucho que ver. Él se encargó de preparar el terreno, entonces un hipódromo, además de añadir el pabellón de las cuatro cúpulas. Aquí se encuentra actualmente la exhibición sobre las guerras napoleónicas que inauguró el pabellón central. Hasta 100.000 personas vieron en su momento la exhibición abierta tras la visita del príncipe Guillermo de Prusia. A partir de ahí se utilizó y se utiliza con fines culturales y recreativos. En ellas ya no participa el órgano de Walcker Orgelbau, que se creó para el pabellón y fue el más grande del mundo. Hoy está en la catedral. Tras la II Guerra Mundial, los comunistas lo renombraron como pabellón de la gente. Un comunista, Stanislaw Hempel, fue el responsable de Iglica, una aguja de 106 metros que fue la atracción principal de una nueva exhibición. Esta celebraba la transformación de Breslavia en Wroclaw.

Exterior del Centro del Centenario de Wroclaw

Exterior del Centro del Centenario de Wroclaw

El entorno del pabellón ya acompaña. Alejada del centro, con un jardín japonés, un estanque rodeado por una pérgola de hormigón y otras zonas ajardinadas, un simple paseo es agradable. Pero está claro que lo más desdtacable es la cúpula del Centro. Está inspirada en la de Frankfurt, pero la supera en tamaño. En el suelo mide 69 metros de diámetro y 42 de altura. El tramo de cúpula se eleva 23 metros y está realizada con cristal y hormigón armado. La clave aquí está en el material, inédito para una cúpula tan grande. El cemento venía de la ciudad de Opole y era testado cuidadosamente en Berlín. Se armó con acero de primera calidad y, para las partes más sensibles, con granito. Tras testar la estructura con maquetas y ver que resistía seis veces el peso necesario, por fin se erigió.

Wroclaw apenas recuerda ya su pasado alemán. Hoy es una de las ciudades más grandes de Polonia y tiene aeropuerto propio. El Centro del Centenario se encuentra en el distrito de Sródmiescie. Ya en su inauguración se conectó con el centro con buses y tranvías. El pabellón principal se sigue usando para conciertos y deportes, por lo que es bueno revisar la agenda de eventos. Una vez paseado el parque y vista la cúpula, lo ideal es acercarse a Ostrów Tumski, el centro de la ciudad. Hay que ver la catedral, bastante dañada en la II Guerra Mundial, la plaza del mercado principal y la del mercado de la sal. Wroclaw es una ciudad fría, así que salvo que se pretenda patinar sobre el hielo del estanque del Centro, lo mejor es ir en verano. Un poco antes, en mayo, se celebra el festival de la cerveza, la bebida más popular en Wroclaw.

Foto: Ministry of Foreign Affairs of the Republic of PolandRobert Niedźwiedzki

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