Menú de navegación
Círculos Megalíticos de Senegambia

Círculos Megalíticos de Senegambia

Paraíso megalítico


Senegambia es el nombre que se le puso a la confederación económica y política que formaron Senegal y Gambia en los años 80 y que duró apenas siete años. Por encima de esto está el concepto geográfico que engloba las cuencas de los ríos homónimos. El segundo atraviesa 1.130 kilómetros repartidos entre ambos países. En el caso de Gambia, el país no insular más pequeño de África, el río vertebra todo su territorio. En un segmento de 350 kilómetros del río, extendiéndonos desde sus orillas no más de cien kilómetros a lo ancho, se desarrolló hace tiempo una cultura que acostumbró a diseñar círculos de monolitos, seguramente con intención funeraria. No fueron pocos: estamos ante la mayor concentración de círculos megalíticos del mundo. No fue tampoco el único diseño, pues en esta zona hay líneas, dobles círculos y monolitos sueltos. En los alrededores de cada sitio arqueológico estudiado se han hallado tumbas en túmulo, cerámica, ofrendas, joyas, herramientas y otros artefactos. Hay más de mil círculos megalíticos. 93 de ellos están repartidos entre los cuatro sitios arqueológicos más relevantes.

Círculo megalítico en Wassu

Senegambia era parte del imperio de Mali cuando llegaron los portugueses a la costa. Fue posteriormente disputada por británicos y franceses, que acordaron en el Tratado de Versalles otorgar todo el territorio a Francia, salvo los últimos kilómetros del río Gambia, entregados a Reino Unido. Estas fronteras, rediseñadas parcialmente en 1889, conforman los territorios actuales. Se dividió así una zona con cohesión étnica y un pasado común. La etnia mandinga vivía y vive en esta zona, pero no fueron ellos los responsables de estos círculos. La ausencia de escritura en Senegambia ha hecho que sus autores sean desconocidos, aunque la etnia serer es la favorita entre los expertos. Testigo de este pasado son los 29.000 monolitos levantados en Senegambia entre el siglo III a.C. y el siglo XVI. Todos estos monolitos presentan una sorprendente similitud: miden unos dos metros de altura y son de piedra laterita pulida manualmente. Los círculos suelen tener unos cinco metros de diámetro y están conformados por entre ocho y catorce piedras. Los sitios arqueológicos fueron investigados por primera vez en los años 60 y 70 del pasado siglo.

En Senegal está Sine Ngayene, el mayor de todos. Tiene 1.102 monolitos repartidos entre 52 círculos. Desde el cielo, el dibujo general es una gran Y, con un círculo doble en la unión de los tres brazos. Fue frecuentado desde el año 700 hasta casi la llegada de los portugueses y de acuerdo a los restos hallados se reconocen cuatro etapas. Más antiguas son las tumbas individuales y posteriores las grupales, seguramente relacionadas con algún tipo de sacrificio. Cerca se han encontrado pequeños asentamientos de dos a cinco hogares, por lo que los habitantes debían de tener en estos círculos también un centro de reunión o ceremonial. Wanar se caracteriza por tener más grupos de monolitos alineados y por sus nueve monolitos lira: monolitos dobles unidos por la base. En Wanar se ha estudiado que la disposición de las piedras horizontales precede a las verticales. También que en el círculo doble el círculo interior estaba lleno de tierra que colapsó progresivamente.

Círculo megalítico en Kerbatch

En Gambia, Wassu cuenta con tan solo once círculos, pero este sitio tiene las piedras más grandes: una de ellas alcanza los 2,59 metros. Además, las canteras aquí estaban más lejos del sitio. Las piedras eran extraídas con herramientas de hierro y trasladadas. Teniendo en cuenta que pesaban siete toneladas de media, la tarea implica un trabajo en equipo complejo y, por tanto, organización social. Kerbatch es todavía más pequeño con sus nueve círculos. Su importancia proviene de un monolito único encontrado aquí: es bífido, en forma de V. Junto con los monolitos lira se rompe así la uniformidad de monolitos circulares o prismáticos. El monolito se encontró roto, pero ha sido restaurado.

En ninguno de los dos países los círculos de Senegambia son atracciones turísticas que atraigan a mucha gente. Eso sí, en Gambia hay mayor interés en promocionar sus sitios para que los turistas vayan más allá de la capital, Banjul. Senegal, sin embargo, ha promocionado otras zonas turísticas. Aquí la ciudad referencia es la histórica Kaolack. Hasta aquí es fácil llegar en bus y luego un taxi nos puede acercar al pueblo de Ngayene, a una hora caminando de los círculos de Sine Ngayene. La infraestructura es mínima, aunque algún local de la zona se ofrecerá para guiarnos. En Gambia la ciudad referencia es Janjanbureh. Está cerca de Wassu, donde llegaremos también en taxi. En Wassu sí que hay un centro de visitantes y un modestísimo museo. De vuelta en la ciudad hay que probar las ostras del río, especialidad local. Esta zona es tropical y recibe la estación de lluvias entre junio y noviembre.

Fotos: Niels BroekzitterIkiwaner

Deja un comentario