Menú de navegación
Ciudad de piedra de Zanzíbar

Ciudad de piedra de Zanzíbar

Zanzíbar Ciudad/Oeste (Tanzania)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 31 05, 2017
  • Categoría:

Enlace en la costa suajili


Tanzania es un extenso país formado por dos regiones de similar importancia, pero muy desigual tamaño. Por un lado está Tanganyika, formado por toda la superficie dentro del continente africano. Por otro, el pequeño archipiélago de Zanzíbar, localizado a unos 25-50 kilómetros de la costa y encabezado por la isla de Unguja. Ambos territorios se unieron en 1963 tras finalizar el protectorado británico sobre Zanzíbar, que trajo consigo un periodo revolucionario tras un breve intento de reimplantar el sultanato de Zanzíbar. Este sultanato fue uno de los gobiernos históricos de la isla, que tuvo su capital en la Ciudad de Piedra o Mji Mkongwe. Esta mítica ciudad, de la que partió en su día David Livingstone en busca de las cataratas Victoria, ha sido durante siglos uno de los enclaves de intercambio comercial más potentes de África. Aquí se intercambiaron algodón, especias como el clavo o el azafrán y muchos esclavos. Fue habitada por árabes, indios, europeos y los suajilis del continente, que expandieron una nueva cultura que incluyó la religión musulmana.

Mansión de Tippu Tip, ejemplo de la arquitectura de Zanzíbar

La isla fue conocida por los romanos, pero la ciudad parece que procede del siglo VIII-X. Fue fundada por comerciantes persas interesados en comerciar con los suajilis, pero desde una posición más segura: una isla frente al continente. A comienzos del siglo XVI llegaron los portugueses de la mano de Lourenço Ravasco Marques. Durante dos siglos estuvieron aquí, aunque con una presencia leve que permitía mucha autonomía local. Perdieron finalmente la isla cuando los locales pidieron apoyo logístico a sus amigos del sultanato de Omán, que tomaron el control en 1698. Said bin Sultan se trajo la capital aquí entre 1832 y 1840, pero dividió sus territorios entre sus dos hijos. Así, en 1861, se alza el primer sultán de Zanzíbar: Majid bin Said. Sin embargo, el sultanato colapsó económicamente en poco tiempo. Parte por perder territorios en la costa, parte por la abolición de la esclavitud que forzó Reino Unido y que era entonces la principal actividad de la isla. Así las cosas, en 1890 Reino Unido firmó con Alemania un acuerdo que le otorgó el protectorado de la isla hasta su independencia.

La Ciudad de Piedra de Zanzíbar mezcla elementos de todas las culturas que han pasado por aquí, que no son pocas. Tenemos una fusión de arquitecturas suajili, europea, india, árabe y persa. El centro histórico está situado en un promontorio separado de la moderna Zanzíbar por un antiguo arroyo, hoy carretera. Es un laberinto de calles estrechas llenas de bazares, como el de Darajani, y mezquitas. El sultanato de Omán fue el principal responsable del cambio de materiales que da nombre a la ciudad: de una modesta villa de pescadores y comerciantes se pasó a férreas construcciones basadas en la piedra coralina que le da un color rojizo especial a la ciudad. La arquitectura incluye además varios elementos distintivos. Abundan las barazas, bancos largos que sirven tanto para socializar como para evitar la calzada cuando en época de lluvias las calles se convierten en ríos. Las verandas, de origen indio, son balaustradas que vemos en muchas casas, en las que tampoco suelen faltar grandes puertas de madera con adornos esculpidos de inspiración india u omaní. Un ejemplo perfecto lo tenemos en la mansión de Tippu Tip, un antiguo esclavista.

Palacio Real de Zanzíbar

El complejo real fue construido en 1883 y fue lo único dañado en una cortísima guerra de cuarenta minutos contra Reino Unido en 1896. Está formado por el Palacio de las Maravillas o Beit-al-Ajaib, que fue el hall de recepciones, y el palacio real en sí o Beit el-Sahel. El primero combina materiales tradicionales con otros modernos como el hierro forjado. Su nombre procede de haber sido el primero en tener electricidad en la isla. Junto a ellos está el fuerte omaní del siglo XVII, reconvertido en complejo de tiendas y espectáculos varios. Entre las mezquitas destaca la de Malindi, muy reformada en el siglo XVIII. En ella podremos ver un curioso minarete cónico.

A la isla de Zanzíbar se llega por barco desde Dar es Salaam o en avión. De junio a septiembre la temperatura es ideal y las lluvias dan un respiro. Es temporada alta en Zanzíbar, una isla cada vez más turística gracias a su combinación de atractivos. A su historia añadimos playas paradisíacas y muchísima naturaleza, pues no en vano casi toda la isla está protegida. Las posibilidades de excursiones son múltiples: una cultural por pequeñas villas, una visita por plantaciones de especias o un paseo por el bosque Jozani, donde podremos ver muchos primates. Otros animales famosos son las tortugas gigantes de Aldabra, que ocupan la pequeña isla de Changuu. De vuelta en la ciudad podemos comer en la zona de los jardines de Forodhani. Es típico el marisco y el zumo de caña de azúcar.

Fotos: DidierTaisXlandfair

Deja un comentario