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Columna de la Santísima Trinidad en Olomouc

Columna de la Santísima Trinidad en Olomouc

Olomouc (República Checa)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 22 02, 2017
  • Categoría:

Monumento al alivio


Tomando como modelo una columna mariana situada frente en la plaza de Santa Maria Maggiore, en Roma, entre los siglos XVII y XVIII se puso de moda en Centroeuropa erigir columnas en honor de la virgen y la Santísima Trinidad. Generalmente se hacía para celebrar el fin de algún tipo de catástrofe, usualmente guerras o epidemias. Es por esta simbología que las columnas se llenaban de santos relacionados con la muerte, la salvación, las epidemias, etc. De entre todas las columnas barrocas que existen al norte de los Alpes, la de la ciudad checa de Olomouc es la más destacable. Construida entre 1716 y 1754, fue esculpida por artesanos locales que utilizaron símbolos regionales además de rendir honor al catolicismo. La columna de la Santísima Trinidad en Olomouc es, de hecho, el grupo escultórico barroco de más relevancia en el país.

Vista de la columna de la Santísima Trinidad

Olomouc está situada en el este del país, a orillas del río Morava. Se refundó alrededor de la fortaleza de Predhradí, a partir de un asentamiento eslavo, cuando la casa de Moravia, los Mojmir, expulsaron a estos en el año 810. La ciudad sobrevivió la extinción de la casa Mojmir y se convirtió en la capital de la provincia de Moravia. Creció como punto comercial y también gracias a su obispado. En su región, solo Brno le podía hacer sombra. Tras una invasión sueca de ocho años en 1642, Olomouc cedió la capitalidad a esta ciudad. Esa invasión formó parte de la cruenta guerra de los Treinta Años, que también tuvo como efecto rebote una germanización de Olomouc. La ciudad tuvo que ser levantada casi desde la nada y el barroco, estilo de moda, se dejó notar en edificios y fuentes. Cuando la ciudad ya llevaba una época de bonanza llegó una plaga de dos años que diezmó a la ciudad. A su finalización es cuando se decidió levantar la columna. Este fue el motivo de celebración.

Wenzel Render es el nombre clave en este sentido. Él fue el que convenció a las autoridades, presentó su proyecto e incluso lo financió en parte. Inició su construcción, pero para su desgracia murió sin ver la obra acabada. La tarea la completó Johann Ignaz Rokicky cuando se alcanzaron los 35 metros de altura y 16 de diámetro en la base. Arrancó así el trabajo escultórico de la mano de Phillip Sattler. Como si de una maldición se tratara, también murió y dejó paso a Andreas Zahner. Este dejó su marca en las fantásticas esculturas de piedra, que trabajó durante siete años. No corrió mejor suerte y también murió, siendo Simon Forstner el responsable de las esculturas de cobre dorado. María Teresa I de Austria, jefa de la casa Habsburgo, la inauguró en 1754. Solo cuatro años después, Prusia invadió Olomouc. El general al frente, James Keith, bombardeó la ciudad y dañó la columna. Los habitantes de Olomouc, tremendamente orgullosos de su nueva columna, procesionaron para solicitar a Keith que tuviera clemencia con la columna, que fue así salvada.

Detalle del extremo superior de la columna de Olomouc

Lo primero que destaca de la columna, además de sus dimensiones que le permiten hasta albergar una capilla, es la figura de la Santísima Trinidad en cobre dorado, acompañada por el arcángel Gabriel. Más oscura es la piedra, cuyo grupo escultórico se compone de 18 estatuas y 14 bajorrelieves en tres niveles distintos. En la parte superior hay figuras de la vida de Cristo acompañadas por otras de San Lorenzo y San Jerónimo, a los que está dedicada la capilla. La parte central está dedicada a varios santos locales como Cirilo y Metodio, que expandieron la religión por Moravia en el siglo IX. También está aquí Juan Sarkander, el único personaje que no era santo cuando se esculpió. Su figura era muy venerada en la ciudad por haberse negado a revelar secretos de confesión a los enemigos de la ciudad. En la parte inferior de la columna están los patronos de Austria y República Checa y San Florián, protector ante desastres. La capilla del interior está forrada de relieves del Antiguo y Nuevo testamento.

Olomouc es la sexta ciudad checa por población y a ellos suma un buen número de estudiantes por su vibrante universidad. No tiene aeropuerto, pero está bien conectada por tren. La columna está situada en la Horní namestí o playa mayor, lugar idóneo para iniciar un paseo por la ciudad. Este nos tendría que llevar sí o sí a la catedral de San Wenceslao, del siglo XII, pero muy reformada en neogótico en el XIX. A su lado está el palacio obispal, uno de los primeros en Europa. En arquitectura laica destaca el ayuntamiento y su reloj astronómico. Este fue destruido en la II Guerra Mundial y las autoridades comunistas lo rehicieron. Sin embargo, donde había santos pusieron proletarios. En gastronomía destaca el queso de Olomouc: Olomoucké tvaruzky. Es bastante suave, pero tiene un olor fuerte. Se utiliza en varios platos de la cocina de Olomouc.

Fotos: Ana Paula Hiramajosef.richter

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