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Conjunto del bazar histórico de Tabriz

Conjunto del bazar histórico de Tabriz

Azerbaiyán Oriental (Irán)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 21 04, 2016
  • Categoría:

Centro comercial de la Ruta de la Seda


Aunque a ojos occidentales los bazares no pasan de ser centros comerciales exóticos, la realidad es que son mucho más. En los bazares se respira la comunidad de una ciudad. Es cierto que se hace alrededor de las compras, de hecho su significado es “el lugar de los precios”, pero también que son lugar de intercambio de ideas y hasta fuente de revoluciones. El de la ciudad iraní de Tabriz, situada a los pies del monte Sahand de 3.700 metros de altura, en el área de influencia de Azerbayán, es considerado uno de los bazares cubiertos más grandes del mundo, si no el que más. Es además uno de los más antiguos. La ciudad de Tabriz fue un paso obligado de la Ruta de la Seda durante siglos y, como tal, su bazar se convirtió en lugar de intercambio cultural. Actualmente sigue desempeñando un papel central en la vida comercial de esta rica ciudad. Su enorme bazar supone una oportunidad única de darse un paseo por el pasado: con muchos menos occidentales que otros famosos bazares como el de Estambul, el bazar de Tabriz exuda cotidianeidad.

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Callejón Mozaffarieh en el bazar de Tabriz

La ciudad de Tabriz es muy antigua. Aunque no se sepa exactamente cuánto, se puede afirmar que cuenta al menos con 3.000 años. La ciudad que vemos hoy comenzó su vida, no obstante, con los sasánidas, una cultura persa previa a la expansión musulmana. Esta llegó al territorio iraní tan pronto como en el siglo VII. Una princesa abasí, Zubaidah, rehízo la ciudad tras un primer gran terremoto y se considera la fundadora de la ciudad. La invasión mongol del siglo XIII modificó el papel de Tabriz: quedó bajo gobierno del ilkanato y Abaqa Kan la hizo su capital por estar Bagdad en ruinas. Su sucesor Ghazan Kan le dio lustre a la ciudad, construyó nuevas murallas y arrancó el periodo dorado de Tabriz. Es en esta época en la que llegaron vía la Ruta de la Seda viajeros tan renombrados como Marco Polo e Ibn Battuta, que hablaron maravillas de la ciudad en sus crónicas.

Tabriz siguió siendo capital cuando una federación turca denominada Qara Qoyunlu dominó la zona en los siglos XIV y XV. Comercialmente, la Ruta de la Seda siguió funcionando y a ello se sumaron mercancías locales y una inteligente política de exención de impuestos. De esta época es la mezquita azul, la más histórica de la ciudad. Con el cambio de siglo llegaron las tensiones entre los otomanos y los safávidas, que se convirtieron en los nuevos gobernantes de Tabriz. También contaron con ella como capital durante medio siglo, pero la presión otomana les obligó a desplazarla al sureste. La disminución de la Ruta de la Seda fue apuntillada con dos terremotos fatales. El primero de 1721 fue continuado con la enésima invasión otomana y el de 1780 tiró abajo media ciudad. Acostumbrada a renacer, lo hizo de la mano de Abbas Mirza, un príncipe Qajar que tomó el mando en el siglo XVIII y tuvo también que lidiar con la nueva amenaza rusa.

Puesto de seda en el bazar de Tabriz

Puesto de seda en el bazar de Tabriz

Tras un periodo exitoso cuyo pico estuvo con los safávidas, el bazar de Tabriz perdió cierta relevancia y el seísmo de 1780 lo tiró abajo, aunque fue reconstruido rápidamente. Todavía sufriría una gran riada en 1871, de la que se sobrepuso poco a poco. Por su documentación ha servido además para conocer la división funcional del bazar, sostenida a lo largo de los siglos. Como otros grandes bazares, el de Tabriz está dividido en sub-bazares según las mercancías interconectados entre sí: Amir para las joyas y el oro, una zona de zapatos, otra de comida, otra de artículos en general y Mozzafarieh, la zona de alfombras, donde están algunas de las mejores alfombras persas del mundo y a un precio muy inferior al que se puede encontrar en Occidente. Adosado al bazar hay varias mezquitas entre las que destaca la de Jameh, centro de la vida religiosa en el barrio.

Tabriz vuelve a ser hoy una gran ciudad que cuenta con tres millones de habitantes. Está muy avanzada económicamente y es muy segura. Para desplazarse es necesario utilizar el taxi por el insuficiente transporte público. Tiene una temperatura muy agradable en verano, lo que sumado al cercano lago hace de la zona un tanto turística, pero entre los iraníes. El bazar es también centro de actividades religiosas, sobre todo en la ashura, décimo día del primer mes musulmán, cuando cierra diez días. En el interior hay restaurantes locales como el famoso Hajali donde degustar platos típicos como las albóndigas conocidas como Kufteh Tabrizi. También se pueden comprar los apreciados frutos secos y golosinas.

Foto: Malcolm Williams / Neeku

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