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Conjunto de la W del Níger, Arly y Pendjari

Conjunto de la W del Níger, Arly y Pendjari

Níger, Benin y Burkina Faso

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 27 01, 2018
  • Categoría:

Meandros de vida


El río Níger supone la principal cuenca fluvial del oeste de África con sus 4.180 kilómetros. Nace en Guinea y hace un arco alejándose de la costa atravesando varios países del Sahel, para luego torcer hacia el mar y desembocar al golfo de Guinea en un gran delta situado en Nigeria. Esta inesperada forma de arco confundió durante siglos a los geógrafos europeos, convencidos de que el río Senegal era la desembocadura lógica para el río que atravesaba Mali. El gran río da nombre a dos países: Níger y Nigeria. En el primero, el río apenas corta el país por su lado suroeste, pero da cobijo a la mayor parte de la población. En esta zona, curso medio del Níger, el río concentra en una zona fuertes meandros que vistos desde el cielo forman una gran W. Este es el origen del nombre del Parque transnacional que comparten Níger, Burkina Faso y Benin. Este Parque se complementa con los de Arly y Pendjari para formar el complejo WAP.

Elefantes en el Parque Nacional W de Níger

El propio río Níger, junto a su afluente Alibori, supone la frontera este del Parque, que en realidad es vertebrado por su afluente Mékrou y otros ríos como el Arly y el Pendjari. Este forma la frontera entre Benin y Burkina Faso primero y luego entre Benin y Níger, hasta el momento de la desembocadura. Toda esta cuenca del Mékrou es una zona de transición entre la sabana y los bosques, el ecosistema más generalmente conocido como sabana sudano-saheliana. En total hablamos de un territorio de casi dos millones de hectáreas cuya riqueza en el oeste africano es solo comparable con el Parque de Comoé. El terreno del WAP es una penillanura, esto es, una zona llana tras un largo proceso erosivo, en este caso del macizo Atakora, cuyas estribaciones aún resisten en Pendjari, Benin. Esta zona llana es proclive en temporadas de lluvias a formar charcas y riachuelos.

La hidrología marca los distintos ecosistemas, con zonas de praderas, bosques fluviales y zonas de matorrales con un diseño atigrado en el que la flora se reparte buscando fuentes de agua. En las zonas con más agua se forman pantanales con vida más diversa, especialmente la avifauna, con cientos de especies registradas, muchas de ellas migratorias y otras en estado crítico como el buitre de Ruppell. Las aguas de los ríos alojan una muestra representativa de la vida del Níger, incluidos los amenazados manatíes. En cuanto a los grandes mamíferos terrestres, el WAP es un santuario para la fauna africana, sobre todo para el elefante africano, que cuenta con cerca de 10.000 ejemplares, y el críticamente amenazado guepardo africano del noroeste. Cobija también la única población viable de leones en en el occidente africano. También podremos ver búfalos, gacelas de frente roja, antílopes, el felino caracal, hipopótamos, leopardos, etc. Faltan aquí, eso sí, la muy amenazada jirafa nigeriana y posiblemente esté extinto ya el perro salvaje.

Vista de Atakora, en el Parque Pendjari de Benin

La cuenca del Níger hoy está en peligro por la sobreutilización de sus aguas para agricultura y por el cambio climático. Su caudal se está reduciendo y con ello se pone en juego la vida de una ya empobrecida población. En los territorios del WAP en sí no vive gente, aunque la presencia humana ha marcado el ecosistema desde hace 50.000 años, especialmente a través de los incendios. Varios sitios arqueológicos, principalmente tumbas, atestiguan un pasado mejor, pero la falta de sustrato agrícola y la excesiva incidencia de malaria hasta los años 70 evitaron la ocupación moderna del lugar. El parque de W fue creado por los colonos británicos en 1954 y su gestión está dividida según el país. La protección de los Parques está amortiguada con otras reservas, pero se complica con la presencia de corredores para pastores trashumantes. En Níger, la preparación y los fondos económicos de la UE han permitido una mejor gestión que en Benin y Burkina Faso, más atacados por el pastoreo.

El complejo WAP no es una zona muy turística, por lo que podremos vivir la experiencia de un safari no tan rico en fauna como en otras partes de África, pero sí más auténtico. En Níger, su capital Niamey está apenas a unos kilómetros al norte, por lo que supone la entrada más cercana al Parque de W. Su aeropuerto es el único internacional del país, aunque no por ello es fácil encontrar vuelos. Desde aquí es sencillo encontrar transporte para llegar a Tapoa, puerta de entrada al Parque. Para Pendjari, la aproximación se hace desde la ciudad de Natitingou, donde podemos contratar transporte. Viajar a Burkina Faso es más complejo por la falta de infraestructuras. Las actividades en el WAP son tres: trekking, safaris en 4×4 y navegación por el río en las embarcaciones conocidas como dugout. De junio a octubre es la época de lluvias. Es mejor ir justo antes, de febrero a mayo, cuando veremos más fauna.

Fotos: Roland HunzikerWegmann

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