Menú de navegación
Duga / Thuga

Duga / Thuga

Beja (Túnez)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 30 03, 2017
  • Categoría:

Campiña numidia


La mayoría de ruinas romanas que han llegado a nosotros corresponden a grandes ciudades del pasado: cabezas de sus respectivas provincias. Sin embargo, en Roma había ciudades para todos los gustos y de todos los tamaños. Lo particular del Thuga es que hablamos de una ciudad que no pasó nunca de los 5.000 habitantes. También, que se asentó en la frontera de Roma, esto es, en los limes del norte de África. Prácticamente deshabitada durante siglos salvo por los olivos, Thuga nos ha llegado hasta nosotros muy bien conservada. Gracias a su situación en medio del mundo rural tunecino apenas ha llamado la atención de los urbanistas en los últimos 1.500 años. Además, la historia anterior de Thuga es la de Duga, cuando la ciudad era una de las más relevantes de la región de Numidia, antiguos socios de los púnicos. Una inscripción en Duga permitió descifrar el idioma numidio-líbico, a modo de piedra Rosetta. Entre ambas etapas, la numidia y la romana, hubo un periodo de romanización progresiva, lo que hoy nos permite ver una ciudad que sintetiza elementos de ambas culturas.

Templo romano de Thuga, rodeada de campos

La historia de Duga parte en el siglo VI a.C. Seguramente a los numidios les atrajo su posición encima de una colina sobre el fértil valle de Oued Khalled. Las relaciones con los púnicos fueron fluidas por momentos y tormentosas por otros. Con el rey numidio Masinissa y sus hijos llegó a su peor estado. Tanto es así, que pidieron ayuda a los romanos, a los que les vino estupendamente como pretexto para arrasar Cartago en el 146 a.C. Tras ello, Duga permaneció independiente, pero los romanos instalaron un gobierno paralelo para sus propios habitantes, cada vez más numerosos. Tras más de 300 años así, Duga finalmente adoptó la lex romana y se unió en un solo municipio a comienzos del siglo III. A partir de entonces se abrió una etapa constructiva muy intensa que ha llegado a nosotros. El declive romano en el siglo IV inició el declive de la propia Thuga. No obstante, no llegó a ser deshabitada nunca. Los bizantinos dejaron su seña con una muralla y los musulmanes con una mezquita.

En el siglo XVII empezaron a llegar viajeros europeos, pero hubo que esperar al gobierno del protectorado francés para el inicio de las labores arqueológicas. Desde 1901 se intensificó el trabajo, que nunca se ha detenido del todo. El diseño de Thuga es distinto al de otras ciudades romanas. Esto responde claramente a la adaptación de los urbanistas romanos a la base de la ciudad numidia. Monumentalmente es donde lo romano se impone. Podemos ver edificios públicos y religiosos típicos como el foro, santuarios, circo, teatro y baños. También edificios privados como la casa villa trifolium, tiendas y mausoleos. El foro está rodeado de una columnata cortada por la muralla bizantina. En un extremo está el edificio del capitolio, uno de los mejor conservados del norte de África. La ciudad tiene más de veinte templos, algo desproporcionado para su tamaño. Destacan los de Saturno y Juno Caelestis. El primero por su localización y el segundo por su estado de conservación.

Mausoleo líbico-púnico de Ateban

Las necrópolis de la ciudad son muy relevantes, porque el diseño romano no sustituyó las construcciones antiguas, sino que se añadieron. Esto quiere decir que podremos ver dólmenes más antiguos que la propia ciudad y tumbas numidias circulares: solo se encuentran aquí. El monumento más especial de todo el sitio arqueológico es el mausoleo líbico-púnico de Ateban. Es uno de los ejemplos más raros de arquitectura funeraria numídica. Data del siglo II a.C. y cuenta con tres pisos, que junto al tejado piramidal alcanzan 21 metros de altura. Hay distintas decoraciones en relieve e inscripciones. Una de ellas fue la clave para entender el idioma numidio-líbico. Precisamente extrayendo esta inscripción se dañó el mausoleo, que fue reconstruido en 1908-1910.

Duga no es el lugar más visitado de Túnez, pero el turismo está creciendo y cada vez se incluye en más circuitos y excursiones. Su cercanía a la capital ayuda. Desde Túnez se puede tomar un bus de dos horas a la localidad de Téboursouk, a unos cinco kilómetros del parque arqueológico, y ahí coger un taxi. El sitio ya está completamente deshabitado desde hace unas décadas. La única actividad más allá del turismo es el festival de verano de Thuga, en el que se puede disfrutar de música clásica en el pequeño teatro romano para 3.500 personas. La mayor parte de las esculturas y mosaicos encontrados en Thuga se encuentran en el museo del Bardo, en la capital. Curiosamente, el mismo lugar donde está la piedra Rosetta contiene también la inscripción que ayudó a los lingüistas con el numidio-lúbico: el British Museum de Londres.

Fotos: Dennis JarvisVerity Cridland

Deja un comentario