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Ir. D.F. Woudagemaal (Estación de bombeo a vapor de D.F. Wouda)

Ir. D.F. Woudagemaal (Estación de bombeo a vapor de D.F. Wouda)

Friesland (Holanda)

Alivio por bombeo


Holanda es un país que ha vivido siempre con la amenaza del agua. Su posición por debajo del nivel del mar ha provocado grandes catástrofes. El día de todos los Santos de 1570, por ejemplo, se recuerda por la inundación de casi todo Friesland. Esta región del norte ha sido históricamente una de las pioneras en el control del nivel del agua. Los holandeses se han hecho ingenieros hidráulicos por obligación. Diques, canales, lagos artificiales y molinos fueron las principales armas durante siglos. Con la llegada de la tecnología avanzada, en el siglo XIX empezaron a hacerse útiles las estaciones de bombeo. En la ciudad de Lemmer está la más grande construida nunca. Aún sigue en funcionamiento, como otras 1.600 que hay repartidas por todo el país. Se trata de la Ir. D.F. Woudagemaal. Esta estación supuso el punto álgido de la tecnología hidráulica movida a vapor.

Vista exterior del la estación de bombeo Woudagemaal

Vista exterior del la estación de bombeo Woudagemaal

Los holandeses empezaron a tomarse en serio el control del agua en el siglo XVII. No obstante, ya desde el siglo X se construían diques. En 1533, por ejemplo, se firmó una ordenanza para mantener limpios estos diques. Poco a poco se fueron construyendo los molinos, que con el tiempo se convirtieron en iconos del país junto a los tulipanes. Estos molinos movían el agua hacia canales que desembocaban en aguas abiertas. Sin embargo, no era suficiente. En 1825 coinciden dos hechos. Por un lado, el país sufre una de las mayores inundaciones de su historia cuando 100.000 hectáreas son anegadas por las aguas. Por otro, en la presa Arkelse se pone en funcionamiento la primera estación de bombeo. Estas estaciones empiezan a sustituir a los molinos. A finales de siglo, el gobierno vuelve a reunirse porque los problemas persisten. Ni siquiera la aceleración de apertura de estaciones desde 1870 ha podido paliar la situación.

Entre otras cosas, se decide construir la estación Ir. D.F. Woudagemaal. La orden definitiva se demora hasta 1913. Entonces, Dirk Frederik Wouda es nombrado el ingeniero jefe, además de darle nombre a la estación. La construcción duró de 1916 a 1920. Este año, el 7 de octubre, la reina Guillermina la inauguró. En 1932, la construcción del lago artificial de Zuyder Zee hizo que ya no fuera posible desaguar hacia el oeste, por lo que a través de canales el agua empezó a salir hacia el mar de Wadden. En 1967, la estación se moderniza y sustituye el carbón por el combustible pesado. Eso sí, el vapor sigue siendo el fundamento principal del funcionamiento. Actualmente, la estación solo funciona de forma complementaria. La estación de J.L. Hooglandgemaal es la principal y la Ir. D.F. Woudagemaal entra en funcionamiento cuando la primera necesita una ayuda. Esto sucede un par de veces al año, lo que reduce su actividad a aproximadamente una semana anualmente.

Infraestructura en el interior de Woudagemaal

Infraestructura en el interior de Woudagemaal

La estación está situada al lado de la localidad de Lemmer, una pequeña ciudad de 10.000 habitantes. Está a orillas del lago IJssel, lago artificial que por extensión es el más grande de Europa Occidental. Los canales Stroomkanaal y Afwateringskanaal recogen agua dulce que se almacena en el lago Groote Brekken. Desde este lago, el agua es bombeada por la estación, cuando es necesario, hasta el IJssel. Ir. D.F. Woudagemaal tiene una capacidad máxima de desagüe de 4.000 metros cúbicos por minuto. La estación cuenta con un edificio principal en el que están los depósitos de carbón, la maquinaria y la chimenea. Fuera se sitúan la esclusa en la ensenada de Teroelsterkolk, el canal de drenaje y el desagüe. Además de bombear agua, la propia estación funciona como dique junto a las tierras de pastoreo que hay alrededor, que además forman una bonita estampa.

La estación es visitable bajo grupos guiados. Conviene informarse de horarios para hacer coincidir el idioma deseado. Si se tiene suerte, se podrá ver en funcionamiento. La ciudad donde está, Lemmer, dista una hora de Ámsterdam, a unos cien kilómetros. Lo más sencillo es utilizar transporte privado. Es uno de los principales pueblos para practicar deportes acuáticos en el lago de IJssel. En general, toda la región de Friesland es una apasionada de estos. No en vano, todo el terreno está lleno de canales y lagos artificiales. Es además una región muy particular, con una cultura y lengua propias. La época ideal para ir es en primavera y verano. Si se puede coincidir con la Skûtsjesilen tendremos una visita completa. Se trata de una regata de vela con barcos típicos en Holanda cuyo día grande se desarrolla en el lago IJssel.

Foto: Henk-Jan van der KlisJac. Janssen

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