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Monte San Giorgio

Monte San Giorgio

Tesino (Suiza) y Lombardía (Italia)

Dinosaurios acuáticos


Una subdivisión de la edad del Triásico medio se denomina Ladiniense por una región italiana de los Dolomitas, en los Alpes orientales. Aquí se hizo un completo registro estatigráfico de esta era en el siglo XIX. Curiosamente, unos cuantos kilómetros al oeste se habían descubierto unos años antes los primeros fósiles de Monte San Giorgio, que pasan por conformar el mejor y más completo registro del mundo de fósiles marinos del Triásico medio. Este monte está a orillas del lago Lugano, en una zona fronteriza entre Suiza e Italia. Este lago, entre el lago Mayor y el Como, tiene origen glacial y una forma alargada y estrecha. Lo rodean picos como el Brè, San Salvatore, Generoso y, en su orilla sur, el San Giorgio. Toda esta orilla sur, desde el lago hasta Besano en Italia, está plagada de depósitos de fósiles de la flora y fauna de esta región de hace entre 230 y 245 millones de años. Más de 10.000 fósiles han sido extraídos y analizados, proporcionando un completo registro de esta época de nuestro planeta. Los fósiles de San Giorgio destacan por su cantidad, conservación y también por las numerosas especies que se descubrieron con ellos.

Fósil de Pachypleurosaurus de Monte San Giorgio

El monte San Giorgio, de 1.096 metros, tiene forma piramidal y está forrado de bosques. Además de estas áreas, aquí son importantes los prados secos sobre suelo de caliza que albergan una flora no presente en otras regiones alpinas. El monte es también un paraíso de hongos y setas, con numerosos boletus. Todo este paisaje prealpino no se parece en nada a cómo era este lugar hace 230 millones de años. Para empezar, no había monte y estábamos en una zona costera del antiguo mar de Tetis. El clima era tropical, lo que favorecía la formación de coral. En esta zona se formó un sistema de laguna interior separada del mar por un arrecife coralino. La flora estaba basada en musgos y helechos, pues las plantas con flores no habían aparecido. Por las aguas del mar y de la laguna y por encima del arrecife nadaron y caminaron algunos de los primeros dinosaurios de la Tierra.

Esta fase del Monte San Giorgio se distingue perfectamente en el registro estratigráfico. Entre una capa inferior de origen pérmico volcánico y una superior del Triásico superior y Jurásico se asienta una capa de unos mil metros a base de calizas, dolomitas y esquistos butominosos. La capa del Triásico medio cuenta con cinco subcapas sucesivas cuyos fósiles han permitido analizar la evolución temporal geológica y biológica del lugar. Se denominan Grenzbitumenzone, Cava inferior, Cava superior, lecho de Cassina y Kalkschieferzone. El lecho marino, sin apenas movimiento, favoreció la formación de multitud de depósitos fosilíferos en esta época. Los fósiles, por tanto, son principalmente de animales marinos, como reptiles, peces, moluscos marinos, ammonites, equinodermos y crustáceos. La porción de tierra firme ha permitido también extraer fósiles de reptiles terrestres, insectos y algunas plantas. Grenzbitumenzone es la capa más rica, con ejemplares de hasta seis metros de saurios marinos muy antiguos como ictiosaurios, notosaurios, placodontos y el espectacular Tanystropheus con su largo cuello.

Vista del lago Lugano desde Monte San Giorgio

Los fósiles son conocidos desde hace 150 años, cuando la zona empezó a llamar la atención por su carbón. Las investigaciones científicas empezaron en 1863 en el lado italiano y en 1924 en Suiza, cuya zona es mucho más extensa. Durante todo este tiempo no se ha dejado de excavar sostenidamente en distintos puntos hasta extraer una enorme cantidad de fósiles. Actualmente, los trabajos siguen en marcha bajo la dirección de las universidades de Zürich y Milán y la colaboración del Museo de Historia Natural de Milán. Los 10.000 fósiles, de muy alta calidad en muchos casos, han permitido multiplicar el conocimiento de treinta especies de reptiles, ochenta de peces, cien de grandes invertebrados y tres plantas. Monte San Giorgio complementa los yacimientos argentinos de Ischigualasto y Talampaya, de la misma época, pero de animales terrestres.

La ciudad suiza de Lugano es la referencia para llegar al lago y monte. Tiene aeropuerto, pero no pocos suizos utilizan para moverse el aeropuerto de Milán. Entre ambas ciudades pasaremos al lado del Monte San Giorgio. Nos podemos alojar en Lugano o en alguno de los pueblos que rodean el monte. De estos, el ideal es Brusino Arsizio, un encantador pueblo a orillas del lago. Además, tiene un funicular que nos subirá a 650 metros y de aquí parte una ruta para coronar en poco más de dos horas el monte. Si queremos algo más relajado son muy habituales los cruceros por el lago. Para ver fósiles hay dos museos, uno en cada país. El suizo de Meride fue inaugurado en 2012, por lo que es muy moderno. El italiano de Besano es más antiguo, pero ha sido reformado. En él destaca el enorme ejemplar de Besanosaurus, un orgullo local. En el Museo Cívico de Historia Natural de Milán hay también fósiles de esta región.

Fotos: NowicUwe Häntsch

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