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Parque Nacional de Mana Pools y zonas de safari de Sapi y Chewore

Parque Nacional de Mana Pools y zonas de safari de Sapi y Chewore

Mashonalandia Occidental y Central (Zimbabue)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 18 07, 2017
  • Categoría:

Zambeze entre presas


Tras dejar atrás la llanura basáltica que se rompe abruptamente en las cataratas Victoria, el río Zambeze afronta el conocido como tramo medio. En esta zona, la mano del hombre ha modificado el río para sus propios intereses mediante la construcción de dos enormes lagos artificiales que nutren de energía hidraúlica a los países de la zona: Kariba y Cahora Bassa. Entre ambos lagos ha sobrevivido una porción del Zambeze sin embalsar que bulle de vida. Su protección es desde hace décadas un reto para las autoridades de los países que comparten el río en este tramo: Zambia y Zimbabue. Los cantos de sirena del progreso amenazan la vida salvaje, que encuentra en los humedales formados por el Zambeze su santuario particular. Del lado norte queda el Parque Nacional del Bajo Zambeze. En la orilla sur, margen derecho del río, se juntan el Parque Nacional de Mana Pools y las zonas de safari de Sapi y Chewore. Es una zona de sabana y sabana boscosa, conocida como miombo, en la que viven grandes mamíferos.

Un elefante en el río Zambeze

El lago Kariba es el lago artificial más grande construido por el ser humano. Sus 223 kilómetros de longitud albergan el triple de agua que el siguiente en la lista. Después de su presa, el Zambeze recupera su fisionomía y al llegar a Mana Pools el paisaje cambia. Los dos márgenes del río son completamente distintos. La orilla norte es muy accidentada y está llena de farallones de unos 500-600 metros, en algún caso hasta 1.000. De esta parte llega el río Kafue, uno de los afluentes más grandes del Zambeze. En la orilla sur tenemos, por el contrario, una enorme planicie. Esto facilita su inundación durante la temporada húmeda. Mana significa cuatro, porque cuatro son las lagunas naturales principales. Son brazos muertos del río, que ha ido desplazando su curso hacia el norte. Estas lagunas multiplican su tamaño estacionalmente. En toda la zona se forman islas y bancos de arena, cuya evolución anual permite analizar la función de las deposiciones de limo del río. Finalmente, el Zambeze entra en la garganta de Mupata antes de llegar al lago Cahore-Bassa.

Lo primero que cambia con las inundaciones estacionales de Mana Pools es la flora, que va cubriendo los bancos de arena según se forman. Aquí domina, por lo demás, la sabana boscosa con el árbol del mopane como protagonista. La fauna se ve afectada aún más por las inundaciones. Habitantes permanentes son los hipopótamos y cocodrilos, que tienen aquí la mayor población de Zimbabue. En temporada seca llegan al territorio miles de elefantes y multitudes de búfalos, cebras y antílopes de especies distintas, como el antílope acuático. Detrás de ellos, claro, los depredadores habituales: leones, hienas, guepardos, etc. Muchos de ellos están amenazados y encuentran aquí un territorio parcialmente seguro. No lo es del todo, como demuestra la triste historia del rinoceronte negro. La designación de Patrimonio Mundial buscaba principalmente su protección, pero la caza furtiva acabó con ellos a mediados de los 90. Además de mamíferos, más de 450 aves disfrutan del humedal que se crea, muchas de ellas en migración.

Un hipopótamo en el río Zambeze a la altura de Mana Pools

Tras descubrir las cataratas Victoria, Livingstone marchó al noreste y descendió por el río Kafue hasta reencontrar el Zambeze en 1858, por lo que fue el primer europeo en recorrer el tramo de Mana Pools. Poco después montó una nueva expedición partiendo del delta del río para valorar su navegabilidad, pero los entonces rápidos de Cahora Bassa le hicieron desistir de encontrar una función económica al Zambeze medio. Gracias a eso, este territorio se ha mantenido prácticamente virgen, más aún desde la denominación de los Parques en 1963 y 1964. No existe asentamiento humano alguno, pero esto no elimina toda amenaza. Desde los años 80 sobrevuela la idea de construir una tercera presa aquí. Además, la de Kariba regula el agua que llega a Mana Pools. Por último, la caza furtiva, a pesar de no haber rinocerontes, sigue siendo problemática.

Es imprescindible venir a Mana Pools de en temporada seca, de junio a octubre. El resto del año, las pocas facilidades del Parque están bajo mínimos o cerradas. Además, la seca es la época en la que llega la fauna. Para llegar a las oficinas centrales del Parque hay que tomar la carretera que lleva de la capital Harare a la frontera con Zambia en Chirundu. A medio camino, una pista de setenta kilómetros acaba en el campamento Nyamepi, al lado de la central. Este campamento es uno de los muchos que hay, en general a orillas del Zambeze. Si queremos algo más cómodo hay también algunos lodge de cierto nivel, mientras que si queremos aventura lo suyo es contratar un viaje con campamento itinerante. Estos viajes pueden ser a pie o con canoa. Además de avistar fauna, la pesca en el Zambeze es bastante habitual.

Fotos: Terry FeuerbornPeter Glenday

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