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Parque Nacional de Royal Chitwan

Parque Nacional de Royal Chitwan

Narayani (Nepal)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 19 02, 2016
  • Categoría:

Rinocerontes entre la pradera


Nepal, que comparte el monte Everest con China, es uno de los países con más territorio al gusto de los montañeros gracias al Himalaya. Sin embargo, el sur del país hace frontera con la India en una geografía muy distinta. Se trata de los valles Inner Terai, que recogen las aguas de los distintos ríos que parten del Himalaya y alimentan el valle del Ganges. Estos valles no superan en el sur de Nepal los 800 metros de altitud, diez veces menos que el Himalaya. Por tanto, estamos en una zona completamente distinta climáticamente: aquí domina un clima subtropical muy húmedo y cálido. Los valles de Terai formaron históricamente una frontera natural con la India. Había en ellos una extraordinaria incidencia de la malaria que impedía el ascenso a los indios desde el sur. En los años 50 y 60, sin embargo, se roció toda la zona con DDT para permitir que los propios nepalís habitaran la zona y la hicieran aprovechable en un país con limitaciones para la agricultura. Muchas zonas naturales fueron dañadas. De todas ellas, la que mejor conservada es el Parque Nacional Real de Chitwan.

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Un rinoceronte en las praderas de Chitwan

Este Parque está comprendido entre la cuenca del sistema fluvial Narayani-Rapti por el oeste y otras zonas protegidas hacia el sur y el este. Por el sur, antes de la India nos encontramos con la cordillera Siwalik, donde se llega a los puntos más altos. Aquí los árboles sal, que dominan el 60% del parque, comparten espacio con los pinos y otros árboles de altitud. Chitwan es un espectacular humedal bañado por todo tipo de ríos y lagos, por lo que no es de extrañar que el 20% del parque esté compuesto de distintas praderas cuyas hierbas tienen una altura como ninguna otra en el mundo. Estas hierbas sirven de escondite a mucha de la biodiversidad de Chitwan, una de las más variadas del mundo y auténtica razón de ser del parque. Es hogar de multitud de especies protegidas, entre las que el rinoceronte asiático es la más representativa.

El rinoceronte fue una de las primeras razones de preocupación en el área. Desde el siglo XIX, los británicos utilizaron la zona como área de cacería mayor. La población quedó muy diezmada. Tras las lluvias de DDT, la malaria se rebajó y como estaba previsto la zona fue más poblada. Este hecho hizo que la caza furtiva aumentara y redujo hábitat al rinoceronte. A finales de los 60, aunque ya había una ley de protección, quedaban 95 ejemplares. Se creó la Gaida Gasti, una patrulla de protección de rinocerontes que ha ayudado a que ahora haya unos 500 ejemplares, que no obstante siguen amenazados. El tigre de Bengala tiene una historia similar y ahora mismo hay unos 125 ejemplares. Otras poblaciones muy sensibles son la del oso perezoso, la del bóvido más grande del mundo, el gaur, o los gaviales, similares a los cocodrilos. La avifauna es una de las más espectaculares del mundo: se han registrado hasta 600 especies distintas. De entre todas, preocupan dos buitres, el dorsiblanco bengalí y el picofino.

Un gavial a la orilla de un río de Chitwan

Un gavial a la orilla de un río de Chitwan

Cuando la zona estaba infestada por la malaria, aquí solo vivía la etnia tharu, que actualmente es una minoría en Nepal. Los tharu tienen una resistencia a la malaria siete veces superior a la habitual y este humedal era su reserva idónea, libre de la competencia de otros grupos sociales. Con la llegada de colonos de otras etnias, los tharu se convirtieron en siervos de un sistema feudal, el kamaiya, que fue abolido en el año 2000. Actualmente, estos agricultores itinerantes son los únicos habitantes del Parque. Desde el 2012 está prohibido alojarse dentro del mismo y las licencias de los pocos hoteles de cabañas que permanecían no fueron renovadas. No obstante, las amenazas de Chitwan no han desaparecido: la caza furtiva y la tala en los alrededores, que provoca riadas y corrimientos de tierra, siguen siendo una preocupación.

El centro de visitantes de Chitwan está en Kasara, pero la puerta de entrada para el turismo es Bharatpur, que tiene aeropuerto. Se puede llegar también por tierra tras unas cuatro horas de camino desde Katmandú. Con los hoteles prohibidos en el Parque, la mayor parte de cabañas se sitúan justo en los límites. Una vez dentro de Chitwan, lo habitual son distintos tipos de safari: el más habitual es en elefante, pero también haciendo trekking, en jeep o en canoas por sus ríos y lagos. También se puede hacer una visita a una aldea tharu o a sitios religiosos como Bikram Baba. El monzón va de junio a septiembre y la lluvia es muy intensa, por lo que conviene ir después, cuando además las temperaturas son mucho más frescas.

Foto: Knut-Erik Helle / Kate Ellis

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