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Qutb Minar y sus monumentos

Qutb Minar y sus monumentos

Delhi (India)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 29 02, 2016
  • Categoría:

El Islam llega a la India


El imperio gúrido supuso un breve lapso de tiempo en la historia de la India, pero tiene el honor de haber sido el primero que llevó el Islam a este país. Siglos después, los poderosos mogoles rigieron durante siglos siendo musulmanes, aunque la religión mayoritaria del pueblo siempre fue la hindú. Los gúridos, afincados en el actual Afganistán, se expandieron a finales del siglo XII hasta Bangladés. Por el camino conquistaron Delhi e instalaron el primer sultán de la ciudad. Fue Qutbu l-Din Aibak, un mameluco al servicio del emperador gúrido Mu’izz al-Din Muhammad. Aibak decidió conmemorar la victoria gúrida en Delhi. Para ello eligió Lalkot, una de las siete ciudades antiguas que formaron Delhi, situada en el actual barrio de Mehrauli, en el sureste. Allí había una antigua zona monumental jainista que Aibak limpió para construir los primeros edificios musulmanes de la India. De todos ellos destaca el minarete Qutb, el minarete de ladrillo cocido más alto del mundo con sus 72 metros.

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Vista del Qutb Minar rodeado de ruinas asociadas

Mu’izz conquistó la India en 1192, año en el que arrancan simultáneamente las dos obras más importantes del recinto: la mezquita y el minarete. La iconoclastia del sultán Aibak, causada más por motivos políticos que religiosos, generó una amplia cantera de material gracias a los 27 templos jainistas derruidos. Se utilizó tanto material de ellos, sobre todo en la primera etapa de construcción, que mucha parte de la decoración de entonces es una amalgama de motivos musulmanes e hinduistas, algo exótico ya de por sí. Las obras no fueron terminadas inmediatamente: durante un intenso siglo se fue enriqueciendo el conjunto monumental, mientras que en paralelo se reformaban y arreglaban las primeras construcciones. El minarete actual fue finalizado, de hecho, en el año 1369 de la mano de Firoz Shah Tughlaq.

Este sultán de origen turco tuvo que reconstruir parte del minarete debido a que un rayo que tiró abajo el último de los cuatro cilindros concéntricos que tenía por entonces. Firoz lo arregló y le añadió el quinto que se ve ahora. Para ello mezcló de manera intensa el mármol con el ladrillo rojo que domina los tres primeros pisos. En el último, el diámetro no llega a tres metros, en contraste con los catorce que tiene la base. Cada uno de estos cinco cilindros está separado por balcones profusamente decorados, mientras que toda la obra tiene inscripciones coránicas en escritura cúfica. En general, el estilo del minarete lo emparenta con el de Jam en Afganistán, también de origen gúrido. Un terremoto en 1794 derrumbó la cúpula que lo cubría y los británicos la sustituyeron con una de estilo bengalí que rompía totalmente la armonía. Con buen criterio fue retirada décadas después. La mezquita adyacente, que está hoy en ruinas, destaca por sus arcos y columnas esculpidas con mucho detalle. Dependiendo de la construcción de cada una se pueden adivinar estilos más jainistas o más musulmanes.

El enigmático Pilar de Hierro en Qutb Minar

El enigmático Pilar de Hierro en Qutb Minar

El complejo se completa con unas cuantas obras más. Un pilar de hierro de siete metros de altura es una curiosidad por sí misma por lo original de este material en su época, muy anterior a la construcción del minarete Qutb. Fue erigido en el 402 en honor del rey Chandragupta II Vikramaditya en un complejo de templos y traído aquí en el siglo X. La tumba de Iltutmish, segundo sultán mameluco e impulsor final de la obra de minarete y mezquita, tiene una puerta y paredes finamente decoradas, una vez más con motivos también hindúes. Alauddin Khilji, sultán un siglo después, se propuso erigir un minarete el doble de alto que el de Qutb. Murió dejando solo el primer piso, que se levanta aun así 24 metros y se conoce como Alai Minar. Su tumba y la madraza anexa son también visitas obligadas. En los alrededores podemos ver también otras tumbas y palacios de menor importancia.

Qutb Minar tiene una estación de metro con su propio nombre, aunque está aun así a una buena distancia de las ruinas. Este monumento es, contra todo pronóstico, el más visitado de la India, por delante del Taj Mahal. Se debe principalmente a los muchos indios que se acercan aquí a pasar el día haciendo picnic. Este carácter indio se acrecienta en los meses de noviembre y diciembre, cuando se celebra el Qutub Festival, consistente en tres días de música y danza tradicional india. Subir al minarete está prohibido desde 1981. La causa es el que fue el día más aciago del monumento en sus siglos de historia: un apagón de luz en el interior produjo una estampida con el resultado de 45 muertos, muchos de ellos escolares.

Foto: Colin Tsoi / Steve

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