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Zona arqueológica de Chan Chan

Zona arqueológica de Chan Chan

La Libertad (Perú)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 1 10, 2017
  • Categoría:

Ciudades de adobe


Si uno piensa en la ciudad precolombina más grande de Sudamérica, la primera que viene a la mente es Cusco, capital de los incas. Es un error. Unos cuantos kilómetros al norte y en la costa se levantó la ciudad de Chan Chan, que previa a la conquista inca llegó a contar con 100.000 habitantes, según estimaciones, en sus veinte kilómetros cuadrados. Además, con la particularidad de que no se utilizó piedra en los muros, como hicieron los incas, sino adobe. De hecho, pasa por ser la ciudad de adobe antigua más grande del mundo. Chan Chan fue la capital de la cultura chimú. Gracias al diseño de esta urbe podemos aprender muchas cosas acerca de ellos. Chan Chan es en realidad una ciudad de ciudades en la que se pueden distinguir claramente nueve ciudadelas amuralladas que funcionaban autónomamente. Este diseño, que rompe la centralidad de la huaca o pirámide de otras culturas preincaicas, es único en cuanto a organización política y social en Sudamérica.

Panorámica de Chan Chan

Estamos en el periodo de Altas Culturas de Sudamérica, que va de la decadencia del imperio huari sobre el año 1000 hasta el ascenso inca del siglo XV. El continente se disgregó en gobiernos regionales entre los que los chimú fueron de los más relevantes. Ningún otro les pudo disputar el poder en la región costeña. Parece que empezó con el fundador Tacaynamo y su control del valle del Moche, original de la cultura mochica. Viendo que necesitaban expandir su economía, los chimú conquistaron a sus vecinos de norte y sur. Minchancaman estaba al frente de los chimú en el siglo XV cuando se toparon con los incas en su camino al sur a la altura de Lima. Pachacútec apresó al líder chimú, iniciando así el fin de la historia de esta civilización. Quedó su herencia, marcada en primer lugar por una brillante ingeniería hidráulica que les permitió hacer crecer sus ciudades. También de ellos nos queda una cerámica claramente inspirada en la cerámica mochica y la pesca en el mar con los caballitos de totora, aún tradicional en el norte de Perú.
El poder chimú se ejercía desde Chan Chan, a pocos kilómetros de la costa. La ciudad parece haber nacido antes, sobre el año 850, durante el periodo mochica. Su traducción es sol resplandeciente, pues esta zona tiene una alta exposición al sol. En Chan Chan vivían unas 30.000 personas que se multiplicaron cuando se construyeron acueductos para complementar los pozos de la ciudad. La ciudad fue sitiada por los incas tras el apresamiento de Minchancaman, para lo cual derrumbaron varios acueductos. Esto no solo dio la victoria a los incas, sino que redujo la población posterior por la falta de agua. En venganza, los chimúes se aliaron con los españoles años después y les permitieron instalarse a pocos kilómetros, donde fundaron Trujillo y prepararon el asalto a Cusco. Trujillo supuso el vaciamiento de Chan Chan, que fue sistemáticamente saqueada por los rumores de que había un gran tesoro. Hoy, estos saqueos aún continúan, aunque el principal problema de Chan Chan es el clima: el fenómeno de El Niño y sus riadas, sumado al viento, dañan el frágil adobe.

Detalle de relieve en adobe en Chan Chan

Chan Chan tiene un diseño rectilíneo muy bien delimitado en el que las calles separan depósitos de agua llamados huachaques, canales y también las nueve ciudadelas. Estas ocupan la zona central de seis kilómetros cuadrados y estaban ocupadas por estratos concretos de la población. Tienen elementos comunes como la orientación, una única entrada o la subdivisión en tres partes: plaza, almacén y zona residencial. Los muros tenían una base de piedra y el adobe era decorado con relieves geométricos: antropomorfos o zoomorfos. La ciudadela de Nik An tiene los mejores ejemplos. Fuera de las ciudadelas también vivía gente: élites en sus propias ciudadelas pequeñas. En la parte exterior se situaban además las industrias textil, metalúrgica y maderera de los chimú.
Chan Chan está a solo cinco kilómetros de Trujillo, la ciudad colonial que hoy sirve de base para muchas visitas al norte de Perú. Tiene aeropuerto propio y un centro histórico muy valorado. Para llegar a Chan Chan, lo ideal es contratar un taxi por horas. Se puede combinar con las huacas mochicas de la Luna y el Sol en un día arqueológico completo. En Chan Chan se pueden hacer visitar guiadas y hay también un museo con piezas encontradas en la zona. Cerca de Trujillo está la zona de playas de Huanchaco, una de las más conocidas de Perú gracias a las barcas de caballito de totora que aún pueden verse en sus orillas. El plato nacional de Perú es el ceviche, que según muchos expertos tiene origen en el norte de Perú. Por tanto, esta zona costera es el lugar ideal para degustarlo.

Fotos: Jim Williamsbutforthesky.com

Esta entrada fue previamente publicada en colaboración con la web QueAprendemosHoy.

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