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Las Médulas

Las Médulas

Castilla y León (España)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 12 06, 2016
  • Categoría:

Montes de oro


Desde que empezara a extraerse en el cuarto milenio a.C., el oro ha sido el metal precioso por excelencia, símbolo del poder y la riqueza. Cuando los romanos conquistaron el noroeste de la península ibérica, supieron de la existencia de este metal en unas tierras de aluvión con polvo de oro. Era suficiente para hacer rentable la empresa. Plinio el Viejo habló en sus crónicas de la explotación de Las Médulas. Fue la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el imperio y las más provechosas junto a las de Dolaucothi en Gales. Durante 250 años, los romanos horadaron las montañas a razón de 20.000 libras anuales, lo que deja un saldo final de unas 1.635 toneladas de oro, una cifra bastante cercana a los cálculos modernos. Tras el abandono de la actividad por parte de los romanos, la región de Las Médulas no sufrió ninguna actividad industrial más. Esto dejó paso a la naturaleza, conformando así un peculiar y cautivador paisaje cultural de montañas que parecen caprichos naturales, pero que son obra del progreso humano durante la Edad Antigua.

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Las Médulas desde el mirador de Orellán

Parece que los pueblos prerromanos de la Edad de Hierro ya conocían la existencia de oro en Las Médulas. Las explotaban parcialmente, sobre todo en los ríos. Lo atestiguan los objetos de oro encontrados en castros y necrópolis de la época. Sin embargo, fue la llegada de los romanos la que transformó esta zona. Octavio Augusto la conquistó en el 19 a.C., pasando así a convertirse en la provincia de Hispania Citerior. En sus inicios, la zona se romanizó escasamente. Los pocos habitantes oriundos siguieron viviendo en sus montañas y la urbanización fue escasa. La construcción de vías y el conocimiento de la existencia de oro cambiaron paulatinamente el rol de esta provincia. A mediados del siglo I, se empieza a extraer principalmente oro y algo de hierro. En paralelo, se construyen asentamientos más romanizados y se militariza profundamente la zona. Esto es así tanto para mantener la paz de los cerca de 20.000 trabajadores, que no eran esclavos, como para proteger el oro. De esta época es el establecimiento permanente de la Legio VII Gemina, que actualmente es la urbe de León.

El método de trabajo de los romanos fue explicado ya por Plinio el Viejo, pero desde los años 80 ha sido investigado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas y expertos como Claude Domergue. El sistema elegido fue el llamado Ruina Montium, muy innovador para su época. Su herramienta principal era el agua: es un sistema plenamente hidráulico. El trabajo comenzaba recogiendo grandes cantidades de agua. Las fuentes principales eran la comarca de La Cabrera, de muchas lluvias, y la cara este del monte Teleno, donde se recogía nieve. Unos 300 kilómetros de canales, divididos en siete brazos construidos por la armada romana, acercaban el agua a la zona minera. Allí se acumulaban en depósitos esperando el momento oportuno. En paralelo, trabajadores de la zona horadaban la montaña creando túneles. Al abrir la compuerta de los depósitos, la gravedad hacia el resto: la presión rompía la montaña y facilitaba la extracción del preciado oro. El agua utilizada era posteriormente canalizada hacia el río Sil.

Túnel artificial de Las Médulas

Túnel artificial de Las Médulas

Tras un periodo de declive por la depreciación del oro en Roma, con Caracalla las minas tuvieron un momento de expansión en el siglo II. Fue un tiempo de éxito previo al cierre definitivo en torno al siglo III. La vegetación, dominada sobre todo por los castaños, se encargó de cubrir el territorio. La zona no volvió a industrializarse apenas y la agricultura recobró su protagonismo. Esto es lo que ha preservado el paisaje tal y como lo dejaran los romanos. Destacan los característicos farallones de arenas rojizas y cuevas que mezclados con la vegetación crean un paisaje espectacular, especialmente con los colores del otoño. El lago de Carucedo, a los pies de la región, se dice que también forma parte del legado de la actividad minera.

Las Médulas se encuentra al oeste de la provincia de León, en la zona del Bierzo. Su capital es Ponferrada y está situada a pocos minutos de Las Médulas. Es el lugar ideal para descansar y degustar un botillo, la especialidad de la zona junto a los vinos de denominación de origen Bierzo. Lo mejor para llegar es el transporte particular. Una vez en Las Médulas, se pueden realizar distintos paseos entre los castaños y los farallones. Existe la opción de hacerlos con guía. También hay rutas a caballo. Las cuevas más visitadas son las de La Encantada y La Cuevona. Un punto imprescindible, al que se llega andando o en coche, es el Mirador de Orellán. Desde él se aprecia una panorámica del trabajo romano. Orellán fue en tiempos romanos un asentamiento del que quedan algunas trazas.

Foto: Oscar Anton / mmmmngai@rogers.com

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