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Paisaje vitivinícola del Piamonte: Langhe-Roero y Monferrato

Paisaje vitivinícola del Piamonte: Langhe-Roero y Monferrato

Piamonte (Italia)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 5 02, 2016
  • Categoría:

Hogar del Barolo


La región histórica del Piamonte, en el noroeste de Italia, es famosa por su capital Turín y la industria del automóvil, que desde hace décadas ha hecho de esta región una de las más prósperas del país. Sin embargo, en esa región también existe otra industria mucho más artesanal e histórica: la vitivinícola. El Piamonte hace justicia a su nombre y se encuentra geográficamente entre el mar y al pie de los montes: los Alpes. Desde hace más de 2.500 años, cuando los etruscos y los celtas utilizaban esta región como punto de encuentro, se tiene constancia de la producción de vino. Una de las principales razones se encuentra en el clima, idóneo para estos cultivos. En concreto, la zona que se extiende desde el río Po hasta los Apeninos ligures está centrada enteramente en la agricultura y el vino ocupa un lugar especial. La zona se ha protegido por su influencia y el sostenimiento de tradiciones antiguas y regionales en la producción de esta prestigiosa bebida.

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Viñedos cerca de Barolo

El sitio se distribuye en tres áreas, cada una con sus denominaciones y productos regionales, con el factor común del vino. Langue destaca también por sus quesos y su trufa blanca, la blanca de Alba. Forma parte de la provincia de Cuneo. De la misma provincia es Roero, donde lo más destacado además del vino son los frutales como el melocotón y la pera. El nombre viene de una familia noble conocida por sus negocios en la ciudad de Asti. La región histórica de Monferrato es la que más pasado tiene: fue elevada a marquesado ya en el 961 por el Sacro Imperio Romano Germánico. Sus nobles estuvieron relacionados con los vecinos francos y con las Cruzadas. Tras ser brevemente parte del imperio español como la marca de Monferrato, pasó a formar parte de la familia Gonzaga.

La geografía de la región vinícola está caracterizada por paisajes formados por colinas ondulantes en los que las fincas se suceden entre pueblos y otros elementos arquitectónicos. El resultado es una armoniosa mezcla de naturaleza y acción humana. La langa o colina de Barolo es seguramente la denominación más apreciada. Se puede visitar haciendo trekking en rutas entre viñedos. Su vecino, la colina Barbaresco, evolucionó sus vinos dulces en 1890 y rivaliza con Barolo desde entonces. Nizza Monferrato es un pueblo cuyo ayuntamiento del siglo XV contiene las escrituras de los primeros viñedos del Barbera d’Asti, un vino más joven muy extendido por su facilidad de cultivo. Ocupa actualmente la mitad de los viñedos del Piamonte y sus precios son más asequibles. Canelli es el pequeño pueblo hogar del espumoso de Asti, un vino de postre que es almacenado en una serie de galerías subterráneas que suman trece kilómetros. Estas galerías son denominadas Infernòt en el Basso Monferrato. Allí han sido excavadas a mano desde hace siglos.

Castillo de Grinzane Cavour, rodeado de viñedos

Castillo de Grinzane Cavour, rodeado de viñedos

De relevancia para la región vitivinícola del Piamonte es también el castillo de Grinzane Cavour. Esta construcción, cuyo inicio se estima en el siglo XIV, fue hogar del marqués de Busca, pero sin duda alguna su dueño más afamado fue el conde de Cavour, una de las figuras más prominentes de la historia de Italia por su participación en el siglo XIX en la unificación del país. Esta participación tuvo su continuación, pues fue primer ministro por primera vez para Italia. El conde fue también un político influyente en la Lombardía. Recuperó y rehabilitó el castillo profusamente, así como los viñedos que lo rodean. Lo más destacable es su gran tamaño, sobre todo en el lateral que ocupa una descomunal torre del homenaje. La sala de las máscaras es la más famosa gracias a los 157 escudos heráldicos que contiene.

Visitar esta zona de la Lombardía es una experiencia no solo visual, sino en primer lugar gastronómica. La mejor forma de llegar es vía aérea a Turín y luego alquilar un coche con el que hacer enoturismo. Una buena base de operaciones puede ser la bonita ciudad de Alba, con catedral románica incluida. Desde aquí tendremos multitud de bodegas visitables a pocos kilómetros. Por poner un solo ejemplo, la bodega del Barolo Renato Ratti incluye un museo sobre la producción de este prestigioso vino, simbólico para los amantes de esta bebida. Para acompañar los vinos no tendremos problema alguno: Piamonte en la segunda región italiana, solo por detrás de la Toscana, en número de productos gastronómicos típicos. Cuenta con más de 300. La pasta tiene su especialidad: los agnolotti rellenos de carne y verduras. No obstante, el plato más representativo es probablemente el Bagna càuda. Es una especie de foundie que utiliza aceite de oliva, mantequilla y otros aderezos para formar una salsa caliente sobre la que se mojan trozos de verduras.

Foto: Paul Arps / Ivan Maenza

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