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Parque del Humedal de iSimangaliso

Parque del Humedal de iSimangaliso

KwaZulu-Natal (Sudáfrica)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 22 01, 2016
  • Categoría:

Expulsión milagrosa


La provincia más al este de Sudáfrica, KwaZulu-Natal, es el hogar por excelencia de la etnia zulú, como su propio nombre nos indica. Sin embargo, la parte que queda más al norte y que hace frontera con Mozambique ha sido históricamente el hogar de los tsonga, otra etnia bantú. Los tsonga vivieron un milenio en un fantástico humedal en el que se asentó la rama de la familia real Tembe. El mar les proporcionaba todo lo que necesitaban: inventaron un sistema de trampas llamadas kraal que se apoyaba inteligentemente en las mareas para capturar la pesca. Cuando los británicos llegaron a esta zona, su vida empezó a cambiar radicalmente. En primer lugar, los colonos fundaron en 1822 la ciudad vacacional de Santa Lucía. Posteriormente, en 1895 expulsaron a los tsonga de casi todo su territorio para fundar la reserva natural de Santa Lucía, que hoy es el Parque Nacional de iSimangaliso.

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Vista de la playa de Cabo Vidal

El nombre de Santa Lucía venía del siglo XVI. Fue entonces cuando los portugueses llegaron por primera vez a esta zona y le dieron este nombre al lago que domina el Parque. El otro nombre es mucho más moderno: tras el apartheid se impuso un nombre menos occidental que significa simplemente milagro. Aunque la enorme biodiversidad del Parque pueda parecer efectivamente un milagro, lo cierto es que la radical despoblación provocada por los británicos es lo que ha preservado de manera excepcional la región. Los tsonga, investigados por primera vez por Henri Alexandra Junod,  tienen permitido vivir en la única zona poblada del parque, en el entorno de la bahía Kosi. Las relaciones son hoy mucho más naturales y se procura compatibilizar la conservación del Parque con la vida de las comunidades locales, algo que suele beneficiar a todas las partes.

Lo más relevante de iSimangaliso, además de su estado de conservación, es la tremenda variedad de ecosistemas que se encuentran en el parque. Comprende trece reservas naturales que conforman una unidad integral, con foco principal en sus 220 kilómetros de costa. Estos van desde la frontera con Mozambique hasta la orilla sur del lago Santa Lucía. En ellos podemos encontrar un poco de todo: fosas marinas, barrera de coral, playas vírgenes, campos de dunas, marismas, bosques, sabana y humedal. El Parque sufre además habitualmente riadas y tormentas costeras muy fuertes, lo que hace variar y enriquecer su biodiversidad. Un ejemplo es el lago Santa Lucía. Este lago es ya de por sí una joya gracias a la variación de su salinidad, que depende de los cambios climáticos.

Hipopótamos en el humedal de iSimangaliso, cerca de Santa Lucía

Hipopótamos en el humedal de iSimangaliso, cerca de Santa Lucía

Esta biodiversidad es espectacular en iSimangaliso. Los distintos ecosistemas dan acomodo a todo tipo de animales, desde animales marinos a los habituales de safari en sabana. Se han registrado más de 6.500 plantas y animales, once de ellas endémicas y casi 500 que están en peligro de extinción dentro de Sudáfrica. Los leones, por ejemplo, han sido reintroducidos en el Parque recientemente. Se suman así a elefantes, leopardos, rinocerontes negros, búfalos, multitud de hipopótamos, ballenas, delfines o las tortugas marinas, que encuentran en iSimangaliso un lugar ideal para desovar. A ellos se les unen decenas de aves migratorias como cigüeñas, charranes, pelícanos y garzas. La lista es inacabable, pero merece la pena nombrar a los celacantimorfos, una subespecie de peces que se creía extinta desde hace 65 millones de años y era conocida solo por sus fósiles. En 1938 se capturó uno en la bahía de Sodwana. Tras décadas de debate, en el año 2000 se llevó a cabo una investigación que pudo fotografiarlos por primera vez en vida.

El Parque del humedal de iSimangaliso atrae a multitud de visitantes, aunque no tantos como al cercano Parque Nacional Kruger. La distancia a otros centros turísticos la aísla parcialmente, lo que le da más encanto. No está lejos de la ciudad de Durban, de donde se puede partir en coche en un viaje de unos 300 kilómetros en dirección norte. La ciudad base del Parque continúa siendo Santa Lucía, bien provista de servicios. Desde aquí, las posibilidades son múltiples: safaris en coche, recorridos a pie, cruceros para avistar ballenas, ir a ver el desove de las tortugas marinas, practicar submarinismo en la bahía de Sodwana, nombrada uno de los mejores puntos de buceo del mundo, etc. El Parque de iSimangaliso ofrece multitud de actividades para ver su fauna. Para relajarse contamos también con la playa del cabo Vidal, una de las más bellas del mundo. En ningún momento iSimangaliso tiene un clima duro, así que lo ideal es ir de mayo a octubre para poder ver a las ballenas.

Foto: Joe Townsend / Martijn Barendse

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