Menú de navegación
Sitio histórico de Lyon

Sitio histórico de Lyon

Ródano-Alpes (Francia)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 27 02, 2016
  • Categoría:

La luz de Francia


En una pequeña colina frente a la confluencia de los ríos Ródano y Saona, a los pies de los Alpes, había un pequeño asentamiento celta llamado Lugus: fuerte-colina de luz. Los romanos heredaron el nombre y llamaron Lugdunum a la ciudad que fundaron a los pies de la colina en el año 43. Así comienza el idilio con la luz de Lyon, que luego reafirmaría con la popular Fiesta de la Luz y con la invención del cine por parte de los hermanos Lumière, afincados aquí. Lyon es hoy la tercera ciudad más poblada de Francia con medio millón de habitantes, aunque su área metropolitana multiplica por cinco esta cantidad. Lleva dos milenios transformándose para ser una pujante ciudad que en no pocas ocasiones ha sido la alternativa económica y cultural de París. Esta transformación ha quedado reflejada en su diseño urbanístico y las trazas que el tiempo ha dejado aquí.

sitio-historico-de-lyon

Espectáculo nocturno de la Fête des Lumières de Lyon

La localización de Lyon hizo que ya para los romanos fuera una ciudad relevante. La convirtieron en su capital de la Galia y en el kilómetro 0 de todas sus carreteras en esta región. El cristianismo también se afincó rápidamente aquí y, tras varios mártires, Lyon tuvo su primer obispo en el siglo II con Irenaeus. Los siglos posteriores fueron más duros y la ciudad se partió en dos fortificaciones: una más tradicional y otra más comercial. Perteneció al ducado de Borgoña y al reino de Arlés antes de convertirse en una de las ciudades más comerciales de Francia gracias a su cercanía con Italia. De esta zona llegó la seda, el producto que impulsó económicamente a Lyon. En el siglo XIX fue un importante centro industrial, lo que también conllevó tensiones sindicales. Durante la II Guerra Mundial, Lyon fue un foco principal de la Resistencia francesa, lo que se puede recordar hoy en el museo dedicado a ello.

Volviendo a la Edad Moderna, en 1643 Lyon pasó a ser definitivamente la ciudad de las luces. La peste estaba arrasando la ciudad y los habitantes se encomendaron a la virgen de la Inmaculada, que según el saber popular salvó a la ciudad. Además de erigir una adorada estatua en honor de la Virgen, desde ese año se celebra la Fête des Lumières cada 8 de diciembre. Se ha convertido en una de las fiestas populares más concurridas del mundo y toda la población se vuelca en ella. En 1852, una tormenta obligó a posponer la festividad y los vecinos, contrariados, colocaron faroles iluminados en sus ventanas. De ahí procede la tradición actual que repite el gesto el día central de la fiesta. Por lo demás, la fiesta tiene hoy varios días de celebraciones y shows de luces, principalmente alrededor de la Basílica de Fourvière y en la plaza Terreaux.

Vista de Notre Dame de Fourvière, en la colina homónima

Vista de Notre Dame de Fourvière, en la colina homónima

Lyon está organizada a partir de dos colinas y la península entre los ríos de la ciudad. En este trozo de tierra es donde se sitúan el barrio viejo o Presqu’île y la céntrica plaza de Bellecour, la tercera más grande de Francia. La colina de Fourvière es la “colina que reza” por sus numerosas iglesias; es también el mejor lugar para tener una panorámica del centro. La otra colina, Croix-Rousse, fue colonizada más paulatinamente, pero se convirtió en el centro económico, sobre todo gracias a la seda. A pesar de que Lyon fue sitiada durante la Revolución Francesa por su apoyo a los girondinos y muchos edificios fueron derruidos, la ciudad conserva mucha de su historia pasada, comenzando por la época romana. De entonces permanecen el gran teatro para 10.000 personas apoyado en Fourvière. Más espectacular aún es el anfiteatro apoyado en Croix-Rousse, donde se reunía el consejo de las tres galias cada año. Del románico, lo más destacable es la basílica del XII Saint-Martin d’Ainay y del gótico la catedral de San Juan Bautista, que aunque fue construida a lo largo de varios siglos conserva un estilo uniforme. La Edad Moderna trajo muchos edificios residenciales y el Hôtel-Dieu, uno de los hospitales más grandes de Francia desde el siglo XVII.

Por su relevancia, Lyon tiene un gran aeropuerto que además está dedicado a uno de sus habitantes más famosos: Saint-Exupéry. Está además enlazada con tren de alta velocidad con muchas ciudades de Francia y algunas de Europa y cruzada por muchas autopistas. Para moverse en la ciudad hay una amplia variedad, incluyendo el primer funicular de la historia. Lyon es la capital gastronómica de Francia, lo que son palabras mayores. Aquí están afincados varios de los chefs más importantes del país. Más modestos, pero también tradicionales, son los Bouchon, restaurantes que sirven comida más de corte centroeuropeo, muy calórica. Los Bouchon vienen de la época en la que los trabajadores de la seda llegaban de media Europa. Como productos típicos destacan el embutido, los vinos de Beaujolais y Côtes-du-Rhône, la salchicha, el queso Cervelle de canut, las quenelle (parecido a una croqueta pero con pasta choux) y en la repostería el coussin.

Foto: Pierre Metivier / Frédéric Chateaux

Deja un comentario