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Patrimonio arqueológico del conjunto de cuevas del Parque Nacional de Niah

Patrimonio arqueológico del conjunto de cuevas del Parque Nacional de Niah

Sarawak (Malasia)

Cuevas de paso


En cuestión de hombres primitivos, el archipiélago malayo es uno de los sitios más apasionantes del planeta. Puente de paso hacia Australia, donde solo llegaron los Homo Sapiens, las épocas de glaciación y embarcaciones primitivas permitieron colonizar las numerosísimas islas del sudeste asiático. Otros homininos tan particulares como los Homo Floriensis o Luzonensis quedaron aislados y otros como el Erectus vivieron aquí sus últimos días. En cuanto al Sapiens, llegó hace unos 50.000 años. No está claro por dónde empezó, pero el sitio arqueológico más antiguo está en la isla de Borneo, en concreto en las cuevas de la región malaya del Parque Nacional de Niah. En ellas se encontró un primer cráneo datado con 40.000 años, pero también herramientas y pinturas rupestres. Estas son muy posteriores y apenas tienen algo más de un milenio, haciendo de Niah una de las selvas ocupadas por más tiempo por el Homo Sapiens. 

Cráneo Profundo hallado en el Parque Nacional de Niah

El Parque Nacional de Niah está dominado por una formación kárstica, Gunung Subis, que se alza súbitamente cerca de la costa. Dividida en dos por una garganta, la norte se denomina Bukit Bekajang y está horadada por multitud de cuevas interconectadas entre sí. Aunque no excepcionalmente largas ni grandes, las persistentes lluvias de esta región tropical multiplican su número y hacen de esta región un paisaje cambiante, pero con oportunidades de refugio para grupos cazadores-recolectores. Esta fue durante milenios la forma de vida de los Homo Sapiens que llegaron aquí y dejaron señales en distintas cuevas. Su presencia está atestiguada en las cuatro principales cuevas de Bukit Bekajang, de las cuales tres de ellas están interconectadas bajo el nombre de Gran Cueva de Niah y están atravesadas por cinco puertas. La cuarta cueva, la Cueva Pintada, forma un sistema aparte aproximadamente un kilómetro al sur del resto. Este Parque es relevante por su naturaleza, pero mucho más por su arqueología.

En el siglo XIX, el ingeniero de minas británico Robert Coulson fue el primero en hablar de huesos humanos en Niah. Las cuevas fueron investigadas por Alfred Hart Everett, aunque habría que esperar al siglo XX para los grandes descubrimientos. El gran protagonista de Niah llegó en los años 50. Fue Tom Harrisson, quien lideró varias campañas que pusieron el lugar en el foco gracias a herramientas, adornos y los primeros restos de huesos humanos, especialmente un cráneo completo de lo que con el tiempo se confirmó una adolescente. Las primeras dataciones establecieron unos 40.000 años de ocupación con restos encuadrados en el Paleolítico principalmente, pero también en el Neolítico. Defectos de forma en las investigaciones de Harrisson llevaron a nuevas campañas que trataron de acotar con más rigor tanto la datación de Niah como la caracterización de los pueblos que vivieron aquí, especializados en la caza y recolección.

Cueva Pintada en el Parque Nacional de Niah

Los hallazgos de Niah se dividen entre la Gran Cueva y la Cueva Pintada. Por tamaño e historial de investigaciones, la primera es la que arroja una ocupación más prolongada. Aquí se encontró el denominado cráneo profundo en gran estado, pero también herramientas primitivas, restos orgánicos de distinto tipo que caracterizaron la forma de vida en Niah y, de épocas muy posteriores, restos del comercio que se fue instaurando en Borneo. Este comercio se basó en dos productos que siguen siendo una fuente de ingresos local: el guano de los murciélagos y los nidos de pájaro comestibles, una delicatessen asiática. También se hallaron sarcófagos en forma de barco neolíticos, que son protagonistas de la Cueva Pintada junto a, lógicamente, las pinturas rupestres. Estas no cuentan con miles de años como en otras zonas del archipiélago malayo, sino con unos 1.500 años. Principalmente en rojo, las escenas mezclan figuras antropomorfas en algún tipo de ritual rodeados de animales y, más relevante, con los mismos sarcófagos barco que se encontraron in situ. 

Sarawak es el estado de mayor extensión de Malasia, pero se encuentra en su lado de Borneo, una zona menos poblada y más dada a la aventura. El Parque de Niah es bien conocido para el turismo y fácilmente accesible desde la carretera general que une Kuching con Miri, estando muy cerca de esta segunda, que junto con Bantulu funciona bien como base para un día completo por el Parque. Desde ambas es posible tomar un taxi o una excursión programada. El circuito completo a las cuevas implica unas cuatro horas de caminata desde las oficinas principales pasando por la Gran Cueva y la Cueva Pintada. Obligatorio antes o después es pasar por el museo del sitio con los artefactos hallados en Niah. No todas las piezas están aquí: el famoso cráneo profundo se encuentra en Kuching, en el Museo Estatal de Sarawak. En toda esta región es más probable que no llueva de marzo a septiembre, fundamental para el senderismo entre las cuevas.

Fotos: Ryan Somma / Sarawak Museum Department

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