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Zonas arqueológicas de Pompeya, Herculano y la Torre Annunziate

Zonas arqueológicas de Pompeya, Herculano y la Torre Annunziate

Campania (Italia)

  • Author: info@viajealpatrimonio.com
  • Date Posted: 21 10, 2021
  • Category:

Cuna de arqueólogos


En Europa sobreviven multitud de restos de su cultura vertebral, Roma. El tiempo no pasa en balde y tanto desarrollos urbanos posteriores como expolios han provocado que los ejemplos de ciudades completas sean escasos. Tenemos la afortunada excepción de Pompeya y otras ciudades que rodeaban el Vesubio. Afortunada para nosotros, porque la erupción de este volcán en el 79 es la causa única de esta conservación. Esta va más allá de ejemplos norteafricanos como la singular Timgad, porque el suceso congeló un día cualquiera de la vida romana. Es esa cotidianeidad la que hace tan especiales las ruinas de Pompeya, una sencilla ciudad de provincias. Además, este lugar supuso un hito casi fundacional para la arqueología desde que en el siglo XVIII se empezaran a descubrir restos tanto en Herculano como Pompeya. Por el tamaño de la tarea estamos ante un trabajo inconcluso que seguirá dando frutos muchos años.

Vista aérea de Pompeya con el Vesubio al fondo

La silueta del Vesubio ha acompañado a todos los pueblos instalados en sus fértiles faldas pese al peligro de su actividad, ininterrumpida durante 400.000 años. Aunque 300 años antes del fatídico 79 no había habido erupciones, su naturaleza era conocida. De hecho, en el 62 hubo un fuerte terremoto que no sirvió como aviso para una Pompeya a medio restaurar en la erupción. Esta ciudad portuaria había entrado en la órbita de la Magna Grecia en el siglo VIII a.C., siglos antes de florecer comercialmente bajo los samnitas, aliados romanos. Estos tomaron el control de Pompeya en el 89 a.C. Su carácter comercial creció, siendo el vino la principal exportación, mientras que la ciudad veía levantar edificios públicos romanos. En el año 79, probablemente en otoño, aconteció la tragedia narrada en primera persona por Plinio el Viejo, testimonio que los arqueólogos y geólogos han ido completando. No solo afectó a Pompeya: Herculano, Oplontis, Stabiae y multitud de villas quedaron enterradas.

La reconstrucción de lo que sucedió ha llegado a un extraordinario nivel de detalle por la súbita naturaleza de la erupción. Muchos pompeyanos quedaron atrás y gracias al método de inyección de yeso de Giuseppe Fiorelli su último gesto ha quedado congelado para siempre. Buena parte de la temprana conservación se la debemos a Carlos III de España, que había sido antes rey de Nápoles y Sicilia. Bajo su patronazgo, el suizo Karl Weber fue el primero de muchos en investigar el sitio. Hoy podemos disfrutar del centro de Pompeya en una especie de viaje temporal. Pompeya fue una ciudad de tantas en la civilización romana con el clásico diseño de dos calles principales perpendiculares cortadas en el foro. Monumentalmente, Pompeya no fue una ciudad sobresaliente aunque contaba con anfiteatro, dos teatros, palestra, termas, basílica, mercado y varios templos. Aunque son relevantes por su conservación, lo más excepcional es la vida cotidiana reflejada en bares, panaderías, grafitis, prostíbulos, pasos elevados y gran cantidad de domus con frescos y mosaicos en excepcional estado.

Interior de una domus en Herculano

Mejor conservada aún, unos kilómetros al noroeste está Herculano. Al contrario que en Pompeya, aquí la lava se carbonizó protegiendo restos orgánicos como puertas, camas, tejados e incluso comida. La conservación llega hasta el punto de que con tecnología moderna se está intentando leer algunos de los numerosos papiros encontrados en una de las villas más lujosas de Herculano. Esta ciudad era menos extensa que Pompeya y además la moderna Ercolano limita el alcance de las excavaciones, pero tenía un alto nivel adquisitivo. Se deja notar en multitud de detalles y el arte encontrado en sus deslumbrantes domus. El tercero de los principales sitios arqueológicos, Torre Annunziate, es el nombre moderno de la antigua ciudad de Oplontis. Aquí se han descubierto solo dos villas, pero una tiene el honor de anteceder el descubrimiento de Pompeya y Herculano, pues fue salió a la luz durante la construcción de un canal en 1590. La otra, villa Popea, destaca por sus lujosos jardines y frescos.

Las distintas zonas arqueológicas son visitables desde Nápoles o la Costa Amalfitana, aunque desde la primera tendremos la facilidad del tren Circumvesuviano. Incluso es factible visitar Pompeya en un intenso día desde Roma. Pompeya nos llevará todo el día, mientras que para Herculano es suficiente con medio día y para villa Popea con una hora será suficiente. Ninguna visita aquí está completa si no nos acercamos al Museo Arqueológico de Nápoles, donde están los principales frescos y mosaicos, aunque muchos otros estén in situ. En el museo se encuentra también el morboso Gabinetto Segreto, cerrado durante mucho tiempo, con una muestra del arte pompeyano más erótico. En Pompeya y Herculano conviene utilizar al menos una audioguía, aunque especialmente en la primera lo más disfrutable es dejarse perder más allá de los principales monumentos y sentirse ciudadano romano durante un rato. Para ello es más que conveniente evitar el verano, tanto por el intenso calor como la mayor afluencia de turistas.

Fotos: ElfQrin / Trapezaki

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