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Monticello y la Universidad de Virginia en Charlottesville

Monticello y la Universidad de Virginia en Charlottesville

Virginia (EEUU)

Las ideas del presidente


La de Thomas Jefferson fue una vida tan intensa que parecen varias vidas en una. La historia le reserva el papel de padre fundador de los EEUU como redactor principal y firmante de la Declaración de Independencia, además de tercer presidente del país. Pero Jefferson fue mucho más. Como si de un renacentista se tratase, dominó múltiples disciplinas como las matemáticas y la filosofía. Su amor por el conocimiento le llevó a participar muy activamente en la fundación y diseño de la Universidad de Virginia tras acabar su mandato gubernamental. El estilo arquitectónico de Jefferson para la UVA tuvo claras influencias del renacentista Andrea Palladio, muy de moda entonces en EEUU. Para Jefferson era una vieja influencia, aunque renovada, como demuestra su icónica mansión principal en Monticello. Fue su principal plantación, heredada tras la muerte de su padre. Aunque la historia ubique a Jefferson en Washington, el cercano estado de Virginia fue su hogar. En concreto, en torno a la ciudad de Charlottesville.

Lawn de la Universidad de Virginia con la rotonda al fondo

Virginia, cuna de varios de los primeros presidentes de EEUU, vio nacer a Jefferson en 1743. Era una región sureña plagada de plantaciones gestionadas por colonos británicos y trabajadas por esclavos afroamericanos. Esta cuestión, la esclavitud, perseguiría siempre a Jefferson. A pesar de su trabajo como abogado y sus iniciativas legislativas, siempre los usó en sus plantaciones. El mismo año de su matrimonio con Martha en 1772 inauguró su mansión de Monticello, acabada antes de acumular sus primeros problemas financieros. La carrera política de Jefferson se había iniciado unos años antes con la redacción de la Declaración de Independencia, cuando conoció a otros prohombres estadounidenses. Dos de ellos, James Madison y James Monroe, le acompañaron en la fundación de la UVA en 1819. Jefferson llevaba años queriendo fundar una universidad inspirada en sus ideales liberales y su amor al conocimiento. Por ello, en la UVA sustituyó la habitual iglesia central de los campus de entonces por la neoclásica rotonda. Fue una declaración de intenciones: separación de iglesia y conocimiento y abrazo a los clásicos.

Jefferson se entregó a la UVA hasta su muerte en 1826, uniendo sus dos proyectos al recibir a estudiantes y profesores en Monticello. El nombre de su mansión hace referencia a su posición sobre la colina que controlaba su plantación y Charlottesville. Además de muchas otras cosas, Jefferson tenía aptitudes como arquitecto y el diseño es suyo. Tras acabarla, añadió elementos a la moda en el XVIII con influencias de sus viajes por Europa, además de elementos de refrigeración inspirados en villas romanas. No dejó de trabajar en Monticello nunca, aunque su aspecto actual neopalladiano data de 1809. En la mansión destaca su regio pórtico con columnas dóricas y, en el interior, una habitación octogonal cerrada en cúpula. En el exterior se han realizado trabajos arqueológicos para sacar a la luz las estancias de los esclavos en Mulberry Row. Se alojaban cerca del jardín personal de Jefferson, utilizado para experimentar con especies. Hay también otros pabellones.

Monticello, mansión de Jefferson en Charlottesville

Si Monticello fue un proyecto personal, la UVA fue un sueño arquitectónico a gran escala. El campus, conocido como grounds, tiene su núcleo primigenio en la zona conocida como lawn, diseñada por Jefferson. Se trata de una amplia y alargada pradera que funciona como plaza central, un diseño que influiría a muchas universidades. A cada lado mayor se encuentran cinco pabellones o facultades, cada una en su estilo, pero comunicados por el lawn. Cada uno contenía las estancias de los profesores y las aulas y tenía un jardín diferente a su espalda. Al final de estos estaba el range, originalmente destinado a alumnos graduados que representaban a su facultad. En el extremo norte del lawn se encuentra la rotonda, simbólico edificio central. Está inspirado claramente en el Panteón de Roma: su diámetro es justo la mitad. El edificio actual es una restauración no totalmente fiel tras un incendio en 1895.

Charlottesville es una pequeña localidad de 50.000 habitantes a poco más de dos horas de Washington, aunque también tiene aeropuerto. Es una excursión ideal de un día desde la capital del país, aunque el pueblo es tan agradable que es buena idea destinar una noche. Así podremos también adentrarnos en el carácter agrícola y vinícola de Virginia, por ejemplo en Garth Road. En la UVA es preceptivo el paseo por el lawn y muy recomendables las visitas guiadas por alumnos. La rotonda ha abierto hace poco tras una serie de restauraciones. A Monticello se llega en coche. Aquí las visitas guiadas son obligatorias. La estándar no deja nada pendiente, incluida la visita a las estancias de los esclavos. Primavera y otoño son las mejores épocas para venir a esta zona.

Fotos: Karen Blaha / Arthur T. LaBar

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