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Zonas históricas de Gyeongju

Zonas históricas de Gyeongju

Gyeongsang del Norte (Corea del Sur)

  • Author: info@viajealpatrimonio.com
  • Date Posted: 11 04, 2018
  • Category:

Silla unificada


Durante buena parte del primer milenio de nuestra era, la península coreana estuvo dividida en tres reinos que lucharon y se aliaron entre sí. Park Hyeokgeose fue el fundador de uno de esos reinos, el de Silla, en el año 57 a.C. Situado en el sureste de la península, sus principales gobernantes fueron los pertenecientes al clan Gyeongju. Fueron los responsables de uno de los principales hitos del Reino de Silla: la unificación de los tres territorios en el 668. Este periodo se alargó hasta el 935. Entonces, tras un breve periodo de división, los reinos fueron reunificados por la dinastía Goryeo. Estos cerca de tres siglos de unificación Silla significaron la centralización del poder al estilo chino y el auge definitivo del budismo, aunque a la manera coreana, uniendo las dos corrientes principales. Gyeongju hace hoy referencia no solo a estos dirigentes, sino también a la que fue su capital. De esta época han sobrevivido varias áreas históricas que incluyen templos, palacios, tumbas y una gran multitud de artefactos.

Estanque de Anapji en Gyeongju

Gyeongju no se llamó así en tiempos de Silla, cuando fue conocida principalmente bajo el nombre de Seorabeol. Desde el fin del Reino de Silla, la ciudad ha ido declinando paulatinamente. Llegó a contar con cerca de un millón de personas y siguió siendo relevante unos años más como una de las capitales nacionales. De ahí descendió a capital regional de Yeongnam y, finalmente, ni eso. El declive significó el derrumbe de buena parte del legado, sobre todo por los ataques mongoles y japoneses, pero también por el fanatismo confuciano de la etapa Joseon: montones de esculturas budistas sufrieron ataques iconoclastas. Mejor suerte corrieron las tumbas, que protegidas por fuertes materiales apenas fueron expoliadas. Muchos arqueólogos se las encontraron intactas cuando a comienzos del siglo XX empezaron las investigaciones en la zona.

La mayor parte de monumentos están al aire libre, conformando una ciudad museo al sureste de la Gyeongju moderna. Como tal, están protegidas formando un Parque Nacional. Los restos se dividen en tres núcleos y dos templos budistas. El principal núcleo está situado en el monte Namsan. Este monte ha sido sagrado para los coreanos incluso antes del budismo, cuando el chamanismo era la religión dominante. En sus faldas se distribuyen más de cien templos y palacios, ochenta relieves en roca y sesenta pagodas de piedra, entre otros. Casi todo fue construido entre los siglos VII y X y protegido por las murallas del fuerte de Namsan. Los relieves budistas son lo más relevante y demuestran la finura del trabajo coreano del Reino de Silla, especialmente en la conocida como Roca de Buda. Como monte sagrado, Namsan fue el predilecto de los dirigentes y aquí se localizan varios túmulos. También es de interés el pabellón P’osokchong, un sitio real para la relajación de la clase dirigente. Hoy solo queda un pequeño curso de agua tallado a cuyas orillas se sentaban los líderes Silla.

Roca de Buda en la montaña Namsan

El siguiente núcleo en relevancia es el de Wolseong. Este nombre hace referencia al Palacio de la Luna, el principal de los reyes Silla, que ocuparon el lugar de palacios anteriores. Lo reformaron bastante y lo complementaron con el de Imhaejon. De este solo queda un famoso y fotográfico estanque, el de Anapji. Es también relevante el observatorio astronómico de Cheomseongdae, uno de los más antiguos del mundo gracias a sus 1.300 años. Es una torre circular de nueve metros de altura con un número de ladrillos muy estudiado. Otras tumbas en forma de túmulo se acumulan en el tercer núcleo. Entre ellas destaca la de Cheonmachong, que, además de contener más de 10.000 artefactos gracias a estar intacta, tiene un raro ejemplo de fresco Silla. Los otros dos templos son Hwangnyongsa y Bunhwangsa. El primero tuvo un tamaño desproporcionado. No solo es el más grande construido nunca en Corea con más de 70.000 metros cuadrados. Además, su pagoda de nueve pisos y ochenta metros fue uno de los edificios de madera más altos del mundo.

Gyeongju es hoy una modesta ciudad de provincias de tamaño medio, pero recibe a más de seis millones de visitantes al año. No tiene aeropuerto, pero Busan, la segunda ciudad del país, está a una hora por carretera. Se puede acceder a las distintas zonas andando o en bus. Especialmente útil será este medio de transporte para el Parque Nacional, donde es habitual el trekking por la cara oeste. Para entender el Reino de Silla es fundamental acercarse al Museo Nacional de Gyeongju, gratuito, que tiene una fantástica colección de más de 16.000 artefactos de época. La pieza estrella es la campana de Seongdeok. La ciudad es también símbolo del budismo del pasado gracias a los cercanos templos de Bulguksa y Seokguram. La especialidad gastronómica local es el pan de Gyeongju, relleno de una pasta de judías rojas o anko. En los meses de verano llueve en exceso.

Fotos: Md Reyazul Islamrshe002

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