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Canal Rideau

Canal Rideau

Ontario (Canadá)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 17 10, 2016
  • Categoría:

Canal multiusos


La guerra de la independencia de EEUU no fue el fin de las hostilidades con sus antiguos gobernantes. Muchos de los leales al Reino Unido se mudaron al norte, a territorio hoy canadiense. Vivían tranquilamente bajo el cuidado de su Corona cuando en 1812 una guerra ajena a ellos estalló a miles de kilómetros de distancia: Napoleón frente a Reino Unido. Esta guerra despistó a los protectores de la colonia, que vieron cómo los estadounidenses aprovechaban la coyuntura para, basándose en una serie de dudosas afrentas, intentar adueñarse del norte. Los británicos tomaron una actitud defensiva mientras estuvieron entretenidos en Europa. Luego, cargaron contra los estadounidenses y los repelieron, finalizando la guerra en 1814 con las mismas fronteras. En la zona del lago Ontario y el río San Lorenzo, las escaramuzas y cambios de manos fueron constantes. Por eso, la Corona británica decidió construir un plan B previendo una eventual pérdida de este enlace entre Montreal y el lago Ontario. Este fue el motivo del nacimiento del Canal Rideau.

Sistema de esclusas del Canal Rideau en Ottawa

Sistema de esclusas del Canal Rideau en Ottawa

El río San Lorenzo es un río muy agitado que sirve de frontera a EEUU y el actual Canadá. Era un río inadecuado para el transporte, a pesar de ser la vía más corta. El diseño de Reino Unido planteó un rodeo: de Montreal podía uno navegar por el río Ottawa hasta un punto donde se acerca al río Rideau. Una vez conectados ambos y utilizando tramos del río Cataraqui, Montreal podría estar unido al Lago Ontario sin tocar ninguna frontera. La corona británica se puso manos a la obra y se diseñaron distintas soluciones. El ganador fue el teniente coronel John By. La clave estuvo en el uso de inundación y presa en vez de esclusas allí donde fuera posible. De este modo se ahorraba en personal y se haría el trabajo más rápidamente. Las obras arrancaron en 1826 y pese a todo duraron seis años, implicando a unos 6.000 obreros. La construcción sobrepasó de largo el presupuesto inicial, algo que le valió el descrédito a By.

Acabado el canal, pero acabada también la guerra, alguna utilidad había que buscar al proyecto. Esta fue la comercial. A fin de cuentas, el río San Lorenzo seguía siendo igual de bravo y el transporte de mercancías era más seguro por Rideau. Las materias primas se movían del oeste a Montreal y los trabajadores de Montreal al oeste. Esto expandió el territorio abarcado por los ingleses y aupó a Montreal como ciudad industrial durante el siglo XIX, puesto que disputó con la misma Nueva York. El canal también impulsó ciudades como la antigua Bytown, en honor del ingeniero, hoy conocida como Ottawa. En 1849, el San Lorenzo fue domesticado al construirse esclusas para salvar sus cataratas más agresivas. Este movimiento anuló la utilidad comercial del canal Rideau, que pasó a ser un canal de recreo para los habitantes de Ontario. En 1925 obtuvo la calificación de sitio histórico y actualmente es gestionado por Parks Canada.

Canal Rideau en Ottawa durante el festival Winterlude

Canal Rideau en Ottawa durante el festival Winterlude

De Ottawa a Kingston, ciudad del lago Ontario, el canal recorre 202 kilómetros. No obstante, al utilizar parte de los ríos Rideau y Cataraqui, el recorrido artificial supone solo 19 kilómetros. La mayor innovación del canal fue el uso de un sistema habitual en Europa, pero que aquí constituyó un hito: el canal por inundación. Consiste básicamente en inundar por medio de presas las zonas de rápidos, para ganar profundidad y salvar los desniveles. No obstante, en Rideau también hay tramos operados con esclusas. En concreto hay 23 zonas que suman 45 esclusas en total. Son operadas manualmente y 16 tienen al lado edificios históricos donde vivía el operario de turno. Las esclusas son de abeto de Douglas y es necesario cambiarlas cada aproximadamente quince años. El canal puede llevar barcos de 27×8 metros y se pensó para alojar unidades movidas a vapor. Cerca del canal quedan en pie cuatro blockaus, fortines defensivos de zonas portuarias.

Lógicamente, la mejor forma de disfrutar de un canal es navegando. Existen cruceros que recorren los 202 kilómetros en viajes de tres a cinco días. El barco más conocido es el Kawartha Voyageur. En el camino podremos disfrutar de pueblos pintorescos como Merrickville o Battersea. El sistema de esclusas funciona desde mediados de mayo a mediados de octubre. En invierno, el canal se disfruta de otro modo. Aproximadamente de enero a marzo constituye la pista de hielo más larga del mundo con casi ocho kilómetros. Es parte troncal del festival Winterlude, que recibe dos millones de turistas al año para celebrar el invierno. La ciudad más accesible para el canal es Ottawa, capital de Canadá y a medio camino entre la zona francófona y anglófona. Allí está el Bytown Museum, donde se cuenta la historia de la construcción. Por la ciudad podemos también pasear al lado del canal.

Foto: Robert Linsdelllezumbalaberenjena

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