Menú de navegación
Conjunto del palacio de Changdeokgung

Conjunto del palacio de Changdeokgung

Seúl (Corea del Sur)

  • Autor: info@viajealpatrimonio.com
  • Fecha de publicación: 10 01, 2016
  • Categoría:

Hogar de reyes coreanos


La esencia de la cultura coreana que conocemos hoy, desde su lengua a sus costumbres, arte, ciencia, arquitectura, etc. se estableció y cimentó en la península de Corea desde finales del siglo XIV. Por entonces, la dinastía de los Goryeo palidecía después de 500 años de dominación. Tras derrotarlos, los Joseon accedieron al poder. Lo hicieron por mucho tiempo, hasta convertirse en la dinastía confuciana más longeva: hasta 1897 reinaron y expandieron su cultura por todo Corea. Lo hicieron desde Hanseong, la actual Seúl, que fijaron como su capital. Los Joseon diseñaron todo un plan urbanístico para ello. Entre otros lugares, los Joseon utilizaron como su principal residencia el conjunto del palacio de Changdeokgung. No fue el primer palacio ni el último. Changdeokgung forma parte de lo que se conoce como los cinco grandes palacios, situados todos en la zona norte de la actual Seúl.

conjunto-del-palacio-de-changdeokgung

Hall de Nakseonjae en Changdeokgung

El primero de estos palacios fue Gyeongbokgung, donde el primer rey Taejo Yi Seong-gye llevó la corte. Taejo eligió como heredero a su octavo hijo y el quinto, que había colaborado activamente en expulsar a los Goryeo, no se lo tomó muy bien. Yi Bang-won asesinó a todos los familiares problemáticos y, tras proclamarse como rey Taejong, decidió construir un nuevo palacio que no estuviera manchado de sangre. Así comenzó la construcción de Changdeokgung, el próspero palacio de la virtud, acabado en 1512. Taejong fue el monarca que marcó la pauta de los Joseon: absolutismo exacerbado y una defensa a ultranza de la cultura coreana, que se avivó tras los distintos intentos de invasión de los vecinos chinos y japoneses en los siglos XVI y XVII. Estos ataques sumieron a Corea en un aislamiento y autarquía casi totales.

Además, los ataques fueron una desgracia para Changdeokgung. Tampoco le vinieron especialmente bien algunos periodos de rebeliones internas como el de 1623. Construido casi totalmente en madera, el complejo ha sufrido numerosos incendios y se ha ido rehabilitando a lo largo de los siglos, aunque siempre respetando el diseño original. Uno de los mayores incendios fue aprovechado por el rey Seonjo para ampliar el recinto original y construir el jardín secreto o Huwon, uno de los mayores atractivos de Changdeokgung. Se trata de un jardín reservado en su día para la alta corte, compuesto por más de cien especies de árboles, un lago con flores de loto, el arroyo con inscripciones en la roca llamado Ongnyucheon y distintos pabellones. Todo ello está en la parte trasera del conjunto y se integra con el entorno del pico Ungbong y el monte Baegaksan. Esta integración en la naturaleza es una característica distintiva de Changdeokgung, que lo distingue del más ortodoxo Gyeongbokgung. En Changdeokgung el diseño parece bastante más libre y espontáneo, aunque en realidad sigue fielmente los preceptos del pungsu, el feng shui coreano.

Detalle en el hall azul o  Seonjeongjeon

Detalle en el hall azul o Seonjeongjeon

Donhwamun es la puerta principal que da acceso al conjunto. Nada más entrar destaca el hall de recepción Injeongjeon, donde se encuentra el trono. Desde aquí se reparten los edificios más administrativos, como el bonito y azul Seonjeongjeon, las oficinas del rey, y los edificios de corte más residencial, tanto para el rey como para la reina. Changdeokgung fue la sede real durante más de 250 años, hasta que en 1868 la sede volvió a Gyeongbokgung. Los Joseon ya sentían por entonces la presión internacional por su flagrante aislacionismo. Fueron relevados por el gran imperio coreano, que duró solo 13 años, cuando sufrió la invasión japonesa de 1910. Este fue el peor momento para el palacio: solo el 30% sobrevivió. Son los trece edificios que podemos ver ahora. Tras independizarse, el palacio ha sido restaurado profusamente como símbolo del glorioso pasado coreano.

Seúl es hoy una inmensa ciudad de doce millones de habitantes. Con un centro entregado al progreso económico, casi todo su pasado se puede encontrar en el distrito de Jongno-gu, al norte, bien conectado a través del metro. Se puede adquirir una entrada múltiple para ver los cinco palacios construidos por los Joseon. En el de Changdeokgung, la visita se puede completar en unos 90 minutos y se pueden hacer guiadas en inglés, aunque no hay muchos turnos cada día. La mejor época es primavera u otoño, para evitar las copiosas lluvias de verano y ver el jardín en sus mejores momentos.

Foto: Republic of Korea / scottgunn

Deja un comentario