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Conjunto arqueológico del siglo XVII Port Royal

Conjunto arqueológico del siglo XVII Port Royal

Surrey (Jamaica)

  • Author: info@viajealpatrimonio.com
  • Date Posted: 16 09, 2026
  • Category:

Historia sumergida


En 1535, Francesco De Marchi se colocó una aparatosa escafandra y se sumergió en el lago Nemi, cerca de Roma. Se convirtió en un pionero de la arqueología submarina, pues su objetivo era visualizar y recuperar piezas de un par de pecios romanos del siglo I. Hay que esperar al siglo XX para que esta arqueología se vuelva científica. No solo por la metodología, pues aunque también se comparten elementos como el mapeo con cuadrículas, la tecnología ha jugado un papel clave. La mayor parte de los yacimientos submarinos son barcos hundidos, pero también podemos encontrar ciudades que fueron sumergidas por catástrofes naturales o simplemente por la subida del nivel del mar. Entre los ejemplos más famosos están las villas romanas de Baia en la bahía de Nápoles o la ciudad jamaicana de Port Royal. Otrora una de las ciudades pirata más famosas, un fatal terremoto en 1692 la sumergió casi por completo. Un escenario idóneo para los arqueólogos submarinos. 

Estructuras sumergidas de Port Royal

Cuando los españoles conquistaron el Caribe, Jamaica no fue la excepción, pero no ofrecía muchas posibilidades y apenas contó con colonos y una ciudad: Santiago de la Vega. Era tal el desinterés que a Inglaterra no le costó conquistarla en 1655. No cambiaron la capital, pero fundaron Port Royal en una lengua de mar denominada Palisadoes. En poco tiempo se convirtió en centro de operaciones de centenares de piratas, además de entrada de esclavos. Inglaterra lo favorecía con unas condiciones ventajosas para todas las partes, pues los piratas compartían los botines logrados con la Corona. Era una ciudad repleta de tabernas, prostitución y juego, todo al servicio de los piratas. Sin embargo, dos factores se unieron para acabar con este paraíso del libertinaje: su construcción sobre sustrato arenoso y el terremoto del 7 de junio de 1692. Port Royal fue tragada por el mar en dos terceras partes y nunca se recuperó.

Hubo intentos, pero nuevos temblores y un incendio en 1703 terminaron por convencer a los vecinos del traslado a Kingston. En el siglo XIX, buceadores locales y militares empezaron a hacer inmersiones para recuperar objetos y documentar calles. Es en la década de los 50 del siglo pasado cuando, de la mano de Robert Marx, la arqueología submarina documenta calles, edificios, habitaciones, sótanos y objetos de todo tipo como un famoso reloj con la hora detenida en el día del terremoto. Poco después, gracias a la tecnología, tiene lugar la campaña más exitosa en Port Royal, dirigida por Edwin Link. Desde entonces se está evaluando la erosión de los restos, completando mapeos con tecnologías digitales tridimensionales y consolidando partes. Sobre la mesa está la posibilidad de convertir el lugar en un destino turístico submarino imbatible, pero está pendiente de análisis.

Fort Charles en Port Royal

Se suele equiparar Port Royal con Pompeya, pero el contexto es muy diferente al condicionar el mar los restos hallados por la erosión. Apenas unos metros bajo la superficie encontramos un fascinante panorama formado por murallas, fortificaciones como Fort Rupert y tres calles principales: High, Lime y Church. Casas volcadas, calzadas, bases de edificios y sótanos se distribuyen entre las tres, todo ello con materiales como ladrillos, madera, azulejos y ornamentos como un fotogénico león. Entre los edificios, los más habituales son tabernas y almacenes. También restos de las infraestructuras portuarias, el conocido como sector Morgan en recuerdo al pirata que gobernó esta zona durante un tiempo: tramos de muelles, cimentaciones y objetos navales. Entre los objetos recuperados hay todo un catálogo de la vida marinera de Port Royal: objetos de la vida cotidiana, botellas de vino y licor con sedimentos intactos, pipas de arcilla blanca, monedas y otros objetos de comercio, objetos de navegación y armamentos. Fuera del agua también se conserva legado arqueológico de la época, especialmente en Fort Charles, bastión defensivo de la época.

Tras el paso de otro fatal fenómeno natural, esta vez un huracán en 1951, los restos emergidos y la población moderna de Port Royal tuvieron otro revés. Hoy es apenas un pueblo pesquero con 2.000 habitantes conectado por puentes a una hora de la capital. Mientras se gestiona el acondicionamiento de los restos submarinos para el turismo, lo que nos queda por ver es principalmente Fort Charles, que alberga un pequeño museo y tiene visitas guiadas. Aquí podremos ver buena parte de la colección de artefactos recuperados del mar, pero si queremos complementar la visita es buena idea ir al National Museum Jamaica de vuelta a Kingston. En Port Royal también podemos ver la Giddy House, inclinada por otro seísmo posterior a 1692, y la iglesia Saint Peter, cuya base es de la época anterior a este. Podemos acabar la mañana comiendo en algún restaurante local, donde las especialidades son pescados y mariscos frescos. De diciembre a abril es la mejor época para venir al cesar las lluvias.

Fotos: SAS-INAH-JNHT / Kent MacElwee

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