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Paisajes militares Maratha

Paisajes militares Maratha

Maharastra y Tamil Nadu (India)

Resistencia hinduista


A mediados del siglo XVII, los mogoles pretendían conquistar todo el subcontinente indio. Con el norte bajo control, luego fueron los sultanatos del centro, con los que solo compartían religión. No fue complicado dividirlos e irlos conquistando. Lo siguiente a acometer eran los marathas, liderados en ese momento por Shivaji, que había sido capaz de unificar políticamente la región hinduista de Decán. Habían logrado firmar un acuerdo parcial de pleitesía, pero el emperador mogol Aurangzeb tuvo un error de cálculo. En 1666 lo humilló públicamente y Shivaji se rebeló. Con el paso de las décadas llegaría a manejar políticamente no solo sus zonas de influencia, sino el norte mogol. La resistencia maratha fue tan férrea que impulsó a Aurangzeb a trasladarse a la región para seguir de cerca unos movimientos militares que resultaron desastrosos. La flexibilidad de los marathas, unida a sus inexpugnables fortalezas montañosas y costeras, fueron clave para sostener el poder hinduista en el subcontinente hasta los británicos. 

Fuerte maratha de Rajgad

La arquitectura militar maratha es una de las más apasionantes que existen por su capacidad para adaptarse al contexto. Sus paisajes militares más famosos están en las montañas de los Ghats Occidentales, en las que elevaban muros siguiendo crestas montañosas y montaban sistemas escalonados tan audaces como el prototípico de Rajgad. También se adaptaban a contextos marítimos, donde las fortalezas eran clave para sostener el lucrativo negocio naval de los marathas, y zonas no tan abruptas donde también había espacio para arquitectura monumental como el palacio real en Raigad. Esta fortaleza fue capital para Shivaji, convirtiéndose en el sitio maratha más icónico junto a Shivneri, su lugar de nacimiento y un lugar con nutrida historia previa. Es una etapa relevante que complementan fuertes como Pratapgad, escenario de una histórica victoria maratha sobre los sultanatos que apuntaló la centralización maratha. Esta identidad maratha fue el factor aglutinante clave tras la muerte de Shivaji.

Porque lo que continuó después fue diferente. El poder maratha se descentralizó. Es cierto que la figura del rey tuvo continuación con la del peshwa, una especie de primer ministro cuyo rol siempre ostentaba la familia Bhat. El resto aceptaban este liderazgo, pero tenían plena autonomía. Esta fragmentación permitió confrontar a los mogoles desde distintos centros de poder y guerra de guerrillas. Pune podía ser considerada una especie de capital, pero no era la única. Fuertes como Panhala y Lohagad, uno de los más visualmente espectaculares, asentaron poderes locales y rutas comerciales básicas para conectar el interior con la costa. Aquí se encuentra Sindhudurg, fuerte fundado por Shivaji como base naval y ejemplo de ingeniería costera del siglo XVII. Posteriores son otros tres fuertes que asentaron el poder de la familia maratha fuerte en la costa de Konkan, los Angre. Suyos son Khanderi, Suvarnadurg y Vijaydurg, uno de los más impresionantes. Todos compartían una doble función: resistir ataques y asedios de navíos europeos y servir de refugio para lanzar ataques corsarios contra ellos. Se erigían sobre islotes o promontorios rocosos de difícil acceso.  

Fuerte maratha de Sindhudurg

Los marathas se expandieron hacia el norte, donde levantaron el audaz templo montaña de Salher, y hacia el sur, donde se encuentra Gingee. Este, formado por tres colinas interconectadas, tiene una larga historia. Finalmente fue conquistado por los británicos, como el resto de India. Los marathas se habían constituido en un imperio capaz de enfrentarse y derrotar al imperio afgano durrani en la batalla de Panipat en 1761.  Esto, sin embargo, lo aprovechó un tercer actor: Reino Unido. Un vacío de poder regional permitió su acceso al norte de India, desde donde empezaron a enfrentar a las distintas familias marathas, una estructura de poder que se había sostenido durante décadas, pero que tenía sus puntos débiles. Finalmente, en el siglo XIX los británicos depusieron al último peshwa en Pune tras varias guerras y batallas en las que los fuertes maratha no pudieron resistir la tecnología militar occidental. 

Once de los doce fuertes maratha se encuentran en el estado de Maharastra, siendo atracciones turísticas que van desde lo local a lo internacional dependiendo del fuerte. Entre los más famosos para el viajero internacional están Rajgad y Raigad, ambos unas dos horas al sur de Pune y con buenas infraestructuras en el caso de Raigad. Pueden hacer en un mismo día, aunque sería pecar de ambición. Lo mismo, pero al noroeste, tardaremos en llegar a Lohagad, de camino hacia Mumbai. A pocos kilómetros de esta enorme y turística ciudad está la isla de Khanderi, aunque entre los fuertes marítimos el más famoso es Sindhudurg, pese a que también implica un pequeño traslado en ferry desde Dhuriwada, una pequeña localidad. Pratapgad y Shivnei también tienen de base la ciudad de Pune, pero están algo más alejados y el viaje es más exigente. El duodécimo fuerte, Gingee, está en Tamil Nadu, aunque bastante alejado de las rutas más turísticas.

Fotos: Rohan sangodkar / Manoj.patra

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